Unexpected Love…

 

 

Titulo : Unexpected Love…

autora: Kao-chan

 

Nubes blancas… suaves y esponjosas nubes blancas, era lo único que se veía a través de la ventana del avión en el que viajaba con mí prometido con destino a un lugar hermoso lejos de mi hogar.

-Estimados pasajero, este es el vuelo 3-87 con destino a la ciudad de París, estamos volando a una altura de 10 000 m. a una velocidad de 800 km por hora, y esperamos llegar dentro de 2 horas con 30 minutos a nuestro detibo- decía la voz del piloto por el alto parlante.

- Chi?, estas despierto?...Ya casi llegamos, amor! – dijo cerca de mi oído y de forma dulce mi amado.

-Si Kei…estoy despierto! ya quiero llegar…

- Que emocionante, no puedo esperar para ir a ver, todas esas construcciones, quiero ver esos edificios y la deliciosa comida…

- ah… si… las construcciones - le dije en un tono serio y bajando mi cabeza un poco.

-Y claro para estar contigo mi amor… – me abrazo y recargo su cabeza en mi - este es nuestro primer viaje juntos antes de casarnos! - sin poder contenerme a su dulce voz lo abrace también y me acurruque con él para quedarnos dormidos lo que restaba del viaje.

Al llegar al aeropuerto, un chico no muy alto con una pancarta en la mano, esperaba por nosotros.

-Kei!- grito desde su lugar.

-Ryutaro!, hey gracias por venir…- saludo Kei al chico, que pareciera que ya conocía

-Que bien que ya llegaron, como estuvo el viaje?

-Bien, muy tranquilo, me dormí casi todo el camino hahaha…ah casi lo olvido- dijo dirigiéndose a mi- Yuri, te presento a Ryutaro, estuvo conmigo en la escuela cuando vine de intercambio en La Vallée.

-Hola, Yuri Chinen, mucho gusto en conocerte Ryutaro -conteste amablemente asiendo una leve reverencia.

-Bonjour Yuri, un gusto en conocerte –sonrió y extendió su mano en forma de saludo.

- Bien me alegra que se lleven bien, sabes Chi, Ryutaro es hijo de un gran arquitecto aquí en Paris y de verdad hace un buen trabajo.

- Kei… no es para tanto, será mejor que nos apuremos, el taxi nos espera afuera – me extrañe al escuchar lo que el chico dijo, no… la verdad es que desde que vi a ese chico con el cartel al salir del andén, todo era extraño. Es verdad que Kei había estado en Francia antes, el había viajado para ir al École d'Architecture de Marne, o mejor dicho a la Escuela de Arquitectura de Marne como intercambio cultural, alguna vez me llego a contar acerca de los amigos que hizo y de lo excelente que lo había pasado en esa escuela, mas sin embargo nunca menciono a alguna persona en especifico o que alguien sabia que nosotros llegaríamos a Paris y muchos menos imagine que estuviera esperando por nosotros al llegar. Estaba confundido, pero nada mejor que una cena con él a solas y todas mis dudas se aclararían.

El taxi se detuvo frente a un edificio no muy alto, con ese toque europeo y típico de aquella ciudad, con una elegante entrada.

-Bien llegamos…- dijo el amigo de Kei para después bajar y pagarle al señor del taxi. – Bueno Kei, aquí está el hotel que te dije –señalo el edificio- y pues Bienvenue à Paris, yo me tengo que ir, pero cualquier cosa que necesiten pueden llamarme.

-Gracias Ryutaro- contesto Kei bajando las maletas de la cajuela del auto- estamos en contacto entonces, hasta luego.- Y así nos despedimos de Ryutaro para entrar al hotel y descansar un poco después de casi 16 horas de vuelo. A llegar a la habitación mis ojos se abrieron como plato y es que no lo podía creer, podría jurar que esa habitación era más grande que mi casa completa.

-Sera mejor que cierres los ojos o se te saldrán amor- con su mano cubrió mis ojos y me abrazo por la cintura-

-Kei esto es genial, como conseguiste una habitación tan..tan… LUJOSA!

- A tu sabes, yo soy Inoo Kei todo poderoso y consigo lo que quiero…- esto lo dijo muy cerca de mi oído haciendo que me estremeciera un poco- pero eso no es todo… aun hay mas- me destapo los ojos y cuando los abrí, quede boquiabierto con esa hermosa vista frente a mi – Ke…keii…es…HERMOSA! – así es, justo desde esa terraza se podía ver una bellísima vista de la ciudad con un fondo de la torre Eiffel, si de día lucia hermosa, no me imaginaba como se vería de noche.

- Es solo para ti…Feliz Aniversario Chinen me tomo de la cintura y nos besamos tiernamente.

El resto de la tarde paso tranquila, puesto que estábamos algo cansados decidimos ir a dormir un poco y más noche ir a cenar a algún lado o simplemente pasear por ahí. Desperté y sin hacer mucho ruido me dirigí a tomar un baño y alistarme. Pasaron unos minutos y ya que estuve arreglado iba a despertar a Kei para que él también se arreglara pero el ya no estaba en la cama, mire hacia a un lado para verlo en la terraza hablando por teléfono, salí junto con el abrazándolo por detrás y esperar a que colgara.

-Si por supuesto que me encantaría Señor, es una gran oportunidad…muchas gracias, si hasta luego - decía con tono de emoción para después colgar su celular. – WOOAAA… no puedo creerlo! Chi, soy tan feliz~

- Si puedo notarlo mi vida! Tu voz y tu expresión me lo dicen…- lo abrase fuerte- no me digas a tu padre le dieron el nuevo puesto de presidente de la constructora? O mejor aun el quiso que tú fueras el presidente?

- No Chi, nada de eso… aun mejor, el Padre de Ryutaro quiere conocerme… así que iremos a cenar con él y su familia, no es emocionante

- S..sii, muy emocionante… - dije algo entrecortado pues esa idea no era de mi agrado, y menos porque yo quería pasar tiempo solo con el.

-Que te pasa Chi?...no te gusto la idea verdad? – me pregunto con un tono de resignación.

- No amor, no es eso… solo pensé que iríamos a cenar juntos… tu y yo… pero no hay problema, si para ti es importante conocer a ese señor entonces por mí no hay ningún problema – sonreí ligeramente para que no notara mi inconformidad, en verdad me molestaba tener que ir con esa familia que no conocía, pero a la vez no quería que Kei perdiera esta oportunidad.

-Gracias amorcito, prometo que pasare mañana todo el día contigo… lo prometo! –y así me abrazo con fuerza para después soltarme y entra a cambiarse para esa “importantísima cena”.

Un auto negro y lujoso esperaba afuera del hotel, cosa que me hizo pensar, esta no sería una cena normal con comida casera y una taza de té. Llegamos a la casa y tal como lo imaginaba nos recibió un hombre con traje negro muy arreglado saludando cortésmente…- Bonsoir Messieurs -

Hola chicos, que bueno que vinieron, pasen! – nos recibió Ryutaro y nos paso a la gran sala donde nos sentamos y platicamos un poco.

-Buenas Noches Jóvenes, bienvenidos a nuestra casa- una voz ronca nos saludaba desde las escaleras.

-Señor Morimoto, buenas noches es un placer conocerlo…- se levanto Kei muy emocionado para saludar al hombre. Yo soy Inoo Kei…

- Si el famoso Kei… Ryutaro me ah contado mucho sobre ti, y tu joven? también eres amigo de mi hijo? – se dirigió hacia mí y le conteste.

-Ah… No el viene conmigo señor, estamos aquí de viaje, el es…- lo interrumpí y me presente- Chinen Yuri, mucho gusto!

Después de esa incomoda presentación, nos invitaron a tomar asiento en el gran comer para cenar. La comida lucia deliciosa y en verdad lo etaba, pero ni eso me quitaba el mal sabor de boca de esa cena aburrida.

-Y que harás mañana Kei?- pregunto Ryutaro –

- hmm… por que la pregunta Ryutaro?

- Padre, que te parece si mañana invitamos a Kei a que vaya con nosotros a Saint Jean Musique para el proyecto de la constructora. – le pregunto a su padre.

- Es una excelente idea Ryutaro, claro si Kei está de acuerdo!

-Enserio??... por supuesto que me encantaría señor, sería un placer- dijo emocionado. Lo mire con su rostro casi iluminado por aquella propuesta sintiendo feliz por el, pero triste a la vez porque no había recordado lo que esa tarde me prometió, mis lagrimas amenazaban con salir, pero no podía hacerle una escena de enojo enfrente de todos, así que me contuve y solo me limite a seguir comiendo sin decir palabra alguna. Una vez terminada la cena, nos despedimos y partimos rumbo al hotel, todo el camino no cruzamos palabra alguna, hasta que el rompió con ese silencio.

- Amorcito, estas enojado?- me pregunto con un tono bajo, no quería contestarle ya que si lo hacía comenzaría a llorar y le arruinaría todo. Así que armándome de valor y contener las lagrimas le conteste.

- No amor, porque deberías estar enojado?

-Pues estas muy serio y no has dicho ni una palabra en toda la noche y eso no es normal en ti…

- No, no es nada mi vida, es solo que aun estoy algo cansado, pero mañana estaré mejor. – le mentí, lo sé, pero no quería que supiera que por dentro estaba hartándome de ese tal Ryutaro y sus formas de arruinar mis vacaciones con Kei.

Cuando llegamos la habitación, me abraso por la espalda y beso tiernamente mi mejilla caminando lentamente hasta llegar a la cama y quedar recostados los dos juntos. Me gire para poder mirarlo a los ojos y darle un rápido beso en los labios.

-Buenas noches amor- le dije para recostarme en su pecho y quedarme profundamente dormido.

A la mañana siguiente, al sentir un espacio vacío a mi lado me gire para verme completamente solo sobre la cama. Lo primero que hice fue buscar a la persona que faltaba a mi lado, pero lamentablemente solo encontré una simple nota en el espejo…

“Amor, cuando te levantes sé que me buscaras a tu lado… pero no estaré ahí, así que sal a la terraza donde deje algo para ti…”

Con algo de nervios me acerque a la terraza, en verdad no sabía que podía encontrarme ahí, mi corazón latía muy rápido, pero se tranquilizo al ver a Kei recargado en el barandal viendo el paisaje matutino.

-Kei…-

-Chi, mi amor, buenos días…- se acerco a mí dándome un tierno beso en la mejilla.

- Me asustaste tonto, no vuelvas a hacer eso…- le dije abrazándolo

-Pero porque te asustas? Solo quería sorprenderte con esto…- señalo la mesa bien adornada con el desayuno ya servido y una pequeña caja en el centro.

- Awww Kei, gracias…

- Vamos a desayunar-

-Keishito, a donde iremos hoy? – le pregunte pensado que alomejor lo de anoche solo fue una manera de sorprenderme con algo hoy.

-Pues…- iba a contestarme hasta que el celular comenzó a sonar.

-Bueno, ah, Ryutaro, buenos días… - no sé porque presentía que se trataba de ese chico, pero no le tome mucha atención- … que ya estás en el lobby?, a si ya, ahora bajo si, si…bye! – colgó y regreso a la mesa- Era Ryutaro, que ya está abajo… vámonos.

-Kei...- le dije serio, pues eso ya había sido la gota que derramo el vaso- mi amor, no me siento muy bien –le mentí – por qué no mejor vas tú solo? Yo me quedare aquí a descansar.

- Chi, mi amor… no, si no te sientes bien entonces será mejor que me quede – saco su celular para marcarle a Ryutaro, pero lo detuve.

- Mi vida, claro que no… no dejare que dejes pasar esta oportunidad, yo estaré bien, te lo prometo- lo tome de las manos y lo mire a los ojos.

Minutos después, ahí estaba yo… solo en la habitación tumbado sobre la cama y maldiciéndome por no haber tenido el valor de decirle a él todo lo que estaba haciendo que mi corazón doliera.

De pronto mi cabeza se contradijo completamente. No me iba a pasar toda la tarde encerrado en esa habitación llorando, yo había ido a ese lugar para disfrutar un tiempo fuera de mi rutina diaria tal vez no pensaba hacerlo solo pero la situación lo ameritaba así que me lave la cara, tome mi abrigo y salí del hotel.

Camine por esas hermosas calles con un estilo moderno pero su vez antiguo… las estatuas de los parques, el ánimo tan alto de sus habitantes que te saludaban con una enorme sonrisa en el rostro. No solo me dedique a pasear, pues algunas prendas y accesorios me llamaban la atención.

Después de horas de caminar mi estomago comenzó a hacer sonidos, indicando que era hora de comer. Unas calles más adelante estaban un restaurante muy agradable, con mesas al aire libre y un ambiente tranquilo. Me senté en una de las mesas con vista a la plaza acompañado de uno de los meseros dejando el menú sobre la mesa. Mire la carta sin saber que pedir, todo se escuchaba muy delicioso – Mmmmhhh… que podre pedir - seguí mirando la carta hasta encontrar algo que en verdad me agradara, así que pedí mi orden- voy a querer un qui…che Lorra...ine y para tomar una limonada por favor- dije con dificultad.

-oui monsieur, algo mas? – me pregunto el mesero.

- No, es todo por ahora, merci ! – el mesero se retiro mientras yo miraba a mi alrededor, estaba tan adentrado en mis pensamientos, que no me di cuenta que a lo lejos un chico alto, de cabello claro me observaba fijamente, cuando me di cuenta nuestras miradas se cruzaron lo que me hizo ponerme algo nervioso, después de verlo rápidamente me gire y trate de no volver a voltear. Él desde donde estaba saco de su bolso algo así como una libreta grande y un lápiz y comenzó a escribir. De pronto mi celular sonó y rápidamente conteste, pues yo sabía que era Kei para preguntarme como estaba.

- Hola Kei!

- Hola mi amor, como sigues? – me pregunto tranquilo.

-Bien, oye lo siento no te pude avisar, tenía hambre y salí a comer…

-Ah no te preocupes amor, tu eres libre de hacer lo que quieras…oye, necesito decirte algo – su voz cambio un poco de tono.

-Si…que ocurre Kei

-Veras, estamos en la ciudad de Lyon y al parecer el padre de Ryutaro quiere que nos quedemos hasta el sábado…y pues… - no lo deje terminar la frase y le conteste

-A me parece bien amor… cuídate mucho y diviértete, Adiós! – colgué el teléfono y lo apague, sabía que me regresaría la llamada, pero en ese momento no quería escucharlo… mi corazón se sentía como si le hubieran dado un golpe muy fuerte, enserio… el me estaba diciendo que estaría toda una semana en otra ciudad?? y peor aun con ese chico que para nada me agradaba. Las lágrimas rodaron por mis mejillas, me sentía solo, abandonado por el amor de mi vida…como podía hacerme eso, como?

La ira y el enojo me tenían tan distraído que sin darme cuenta sentí como algo secaba mi llanto.

- pourquoi tu pleures? – dijo el chico frente a mi

-Disculpa… no hablo francés – talle mis ojos limpiando mis lagrimas.

-Ah, eres extranjerou… entonces por qué lloras petit étranger?

-No… no es nada…importante…

-Pero, si no es nada impoctante, no deberías estar así con tu carita tristeu…- acerco su mano a mi rostro acariciándolo suavemente- Te impoctaria si me quedo contigo?

-eeh?..aa .. no….- mis ojos se perdieron en su mirada penetrante, ese chico tenía un aroma que me hipnotizaba e impedía que pensara correctamente, así que solo respondí lo primero que salió de mi boca. Salí de mis pensamientos con la voz del mesero trayéndome mi orden y el pido algo para tomar.

-Disculpa mi atrevimiento…pero me dirías tu nombreu? – me dijo amablemente.

-Yuri…Chinen…mucho gusto

-Yuri, que hermoso y melodioso nombreu tienes… como una linda cancióun de primavera! – me lo decía con tono suave que me ponía nervioso y aceleraba mi corazón. Ni siquiera Kei me había dicho cosas así en lo que llevábamos de novios y este extraño sin conocerme ya estaba recitándome poemas.

-Yo soy Yuya Takaki… -tomo mi mano y la beso- es un placer conocerte!

Después de comer estuvimos platicando un poco sobre mi y el por qué hace unos momentos me encontraba solo en esa mesa de restaurante con lagrimas corriendo por mi rostro y el celular en mis manos.

-Y porque te dejo solo? No se supone que venían juntos en este viaje?

-Sí, pero… el… quería ir y… no podía decirle que no… porque hubiera sonado muy egoísta.

- Claro que nou… si es tu prometido entonces tu eres más importante que todo…- Eso que dijo me dejo pensando, volvió a sacar su libreta y el lápiz continuando con eso que estaba escribiendo.

-Que tanto escribes? – le pregunte tratando de ver la libreta.

- No puedes ver aun, no seas impacienteu - Movió su mano un par de veces más para por fin terminar con eso que estaba haciendo en la libreta- Voilà! – volteo la libreta dejándome ver ahora si lo que tanto hacia.

Era yo, lo que tanto había estado haciendo era un dibujo de mi sentado en esa mesa y mirando al cielo, algo me llamo la atención y fue que en el dibujos los ojos pareciera que fueron borrados y vueltos a dibujar.

-Disculpa por ese error, pero desde donde estaba no podía ver bien tus ojos – me decía mientras se iba acercando - por eso vine para poder verlos más de cerca y ver bien lo que había en ellos.

- Ah s..sii… y porque …querías ver eso?

-Porque ahora me doy cuenta que la tristeza y la ira que se veía a lo lejos no es nada comparado a la ternura y calidez que se refleja teniéndolos así de cerca. – se acerco mas a mi sintiendo su respiración y su mirada fija con la mía, de pronto todo lo que me agobiaba se había ido de mi mente, mientras mi cuerpo actuaba por si solo acercándose de igual manera.

- Mon petit étranger, me permitirías invitarte a pasar lo que queda de esta tarde conmigo..?

Y sin dudarlo un solo segundo acepte a quedarme a su lado, que mejor que pasear por la hermosa ciudad de Paris que con una persona que ya la conocía. Así que pedimos la cuenta, pagamos y salimos del ahí para dirigirnos a un callejón un poco escondido.

-aam…disculpa a donde vamos?- pregunte algo asustado.

-No te preocupes mon petit étranger, solo vamos por mi motoneta, o prefieres caminar?

- no, está bien… yo te sigo

Nos subimos a la motoneta emprendiendo nuestro paseo por Paris, me llevo a los lugares más hermosos de toda la ciudad, unos museos enormes, callejones llenos de arte y esculturas bellísimas y el mejor helado que jamás había probado en toda mi vida. Era el día perfecto… el mejor día de mi vida y al lado de un extraño que por más raro que sonara estaba comenzando a gradarme.

Ya el sol se estaba poniendo y con él una leve brisa fria que nos acompañaba en nuestro paseo por las calles, llegamos a una gran rueda de la fortuna que encendía sus luces.

-Wooaa… es hermosa! – dije mirando hacia arriba

-Quieres subirte?

-Eh?... podemos?

- haha claro vamos – me tomo de la mano y me guio hasta la entra del juego. Mi cuerpo se estremeció por el contacto de su mano con la mía, y un color rosa se subió a mis mejillas. –Te dan miedo las alturas?

-No no no… para nada – conteste nervioso.

-Bien, entonces vamos. – subimos al juego y nos sentamos uno enfrente del otro mientras la rueda iba subiendo. La vista desde ese punto era inigualable las luces de la ciudad se dejaban ver.

- waaaaa…que hermoso… - me levante de mi lugar y pegue mi cara al vidrio para ver mejor. Hubo un momento en que el juego se detuvo dejándonos en el punto más alto, haciendo un movimiento tambaleante lo que ocasiono que perdiera el equilibrio y cayera, pero los brazos de Yuya lo impidieron.

-Debes tener cuidado…- me ayudo a levantarme sin soltarme.

-Gracias… - de nuevo esa sensación se estaba haciendo presente y mi sonrojo me delataba.

- Yuri, perdóname… - se fue acercando a mi oído para susurrarme suavemente – Perdóname por hacer esto…

- Ha...hacer qué? – se acerco a mi acabando con el espacio entre nosotros con el suave contacto de sus labios. Al principio me quede me quede helado… eso era algo que no esperaba y menos que segundos después mi cuerpo respondiera por sí mismo. Fue un beso suave y cálido que me hizo mandar todas mis preocupaciones, ira y todo lo malo al diablo…hasta que el rostro de Kei apareció en mi cabeza, haciendo que un sentimiento de culpa me invadiera.

-Espera…- nos separamos – no puedo hacer esto… estoy comprometido…

- Tus palabras dicen eso… pero tus labios no…

- pero Kei…- mi corazón se oprimió, yo sabía muy bien que amaba a Kei pero ese chico me estaba confundiendo completamente.

-Lo siento…tienes razón… no debí hacerlo…

La maquina se movió de nuevo para regresar, al bajar de ella ninguno de los dos dijo palabra alguna.

-Ya es tarde… te acompañare a tu hotel…

-Si, gracias…

Todo el camino no dijimos nada, llegamos al lobby del hotel y fue cuando rompí el silencio.

-Gracias por acompañarme el día de hoy…enserio me divertí

-Yo tengo que agradecerte a ti – beso mi mano- fue un gusto concerté mon peit étranger- tomo su casco y camino a la salida. Salió del hotel y yo me quede ahí parado en medio del lobby, para después ir a mi habitación y dormir… Sí, eso hubiera querido que pasara, pero no más bien fue todo lo contrario.

Lamentablemente… mi corazón me traicionaba, y yo traicionaba a la persona que amaba, pero en ese momento no me importo y me deje llevar por ese nuevo sentimiento que se apodero de mí. Sus besos me enloquecían, eran tan diferentes a los de él…sus caricias me envolvían llevándome a la locura y definitivamente no eran como las de él… y lo que más me sorprendio era la forma en la que me entregaba, nunca lo había deseado tanto como ahora, que ese extraño me hiciera suyo era lo que más quería en ese momento.

Nuestros nombres retumbando en las paredes de la habitación, nuestros cuerpo perlados por el sudor, las respiraciones entrecortadas por el esfuerzo… podría jurar que esa era mi primera vez, y es que si lo era… era la primera vez que engañaba a Kei, era la primera vez que lo sacaba de mi cabeza y corazón.

Al despertar mis ojos se toparon con el rostro aun dormido de Yuya, se veía tan tranquilo y tierno durmiendo, me acerque a él para darle rápido beso en los labios, lo que hizo que se despertara.

-Buenos Días… - le regale una sonrisa

-Bonjour… como amaneció mon petit étranger

-Bien con algo de hambre…

-Bien, no se diga mas, vamos a desayunar te parece?

-Si… - salimos de la cama para vestirnos y poder ir a desayunar.

Así como ese día fue maravilloso, toda la semana paso igual estando con él, me llevo a conocer los más importantes puntos de Paris, desde los campos Elíseos, el museo del Louvre, el arco del triunfo, el palacio de Versalles y la famosa Notre Dame.

El sábado llego y llego muy rápido… pues al dia siguiente a las 9:00 de la mañana estaría en el avión de regreso a casa.

Eran temprano y mientras me arreglaba recordé que desde el lunes había apagado mi celular, de seguro alguien debe estar muy preocupado porque no le conteste sus llamadas. Fui hasta el cajón de la mesa de noche y prendí el celular, y como lo pensaba tenía más de 30 llamadas perdidas de su celular y 15 mensajes sin leer.

-Demonios, estoy seguro que se molestara por esto…- le marque y espere a escuchar su voz molesta del otro lado.

-Chinen?...- dijo casi en un grito

-Kei, hola… perdón…- le decía, pero no me dejo terminar.

-Amor… casi muero, porque no me contestaste, me preocupe mucho, pensé que te había pasado algo malo…

-No, estoy bien…es que me quede olvide volver a prender el celular es todo

-Me alegro que este bien amor, me tenias muy preocupado.

- Lo siento… oye y cuando llegas?

-Esta misma noche, así que necesito que estés listo para las 8:00 por que iremos a cenar para compensarte por haberte dejado solo…

-Eh? Enserio?...entonces a las 8:00 estaré listo, ten mucho cuidado amor…

La tarde paso lento, Yuya no hablo ni vino a verme así que solo me dedique a pasear por todo el hotel. A las 6:00 regrese a la habitación y un sobre en el suelo llamo mi atención.

“Mon Petit Étranger

Se que mañana vuelves a tu hogar… por eso quiero pasar estas ultima horas contigo, te espero en el lobby a las 7:30 para llevarte a un lugar especial….

Yuya “

-7:30?... Yuya, no pudiste haber escogido otra hora... – me puse de más nervioso… primero la cena con Inoo, y ahora Yuya, tenía que arreglarlo de alguna manera.

Eran ya las 7:25 y yo estaba en el lobby esperando a ver a Yuya y explicarle lo que pasaba, de pronto unas manos taparon mis ojos.

-Yuya, tengo que hablar contigo.

-Yuya?... quien es Yuya?

-Kei… a qué hora llegaste??

-Acabo de llegar…pero ahora quiero que me digas quien es Yuya…

-Yuya, es…un amigo que hice mientras tú no estabas.

-A si? Y de que tienes que hablar con el…

-De… - en eso llego e interrumpió.

-De que fue un gusto para mí conocerlo… y espero que tenga un buen viaje. – dijo con tono de tristeza

- Con que tu eres Yuya no?... pues bueno ya se lo dijiste, ahora si Augvoua!

-No te preocupes, ya me iba – le lanzo una mirada desafiante a Inoo para darse vuelta y salir – y por cierto es Au revoir, tête de pont…

-Kei, porque fuiste tan grosero con el… el solo venia a despedirse de mi – salí corriendo tras de él, tenía que aclarar todo cuanto antes. – Yuya, espera…

-Que es lo quieres…

-Oye no me hables así, yo te iba a hablar de esto… es que…

- Es que nada… que querías decirme que como tu amorcito te dejo una semana solo ahora llego a arreglar las cosas y que ahora todo seria color de rosa…

-No… eso no es…

- O peor aun, me dirás que solo fui tu consuelo mientras ese idiota estaba con el otro tipo… a si ahora lo entiendo yo solo fui tu juguete vengativo… como no me di cuenta antes. C’est magnifique Yuya… eres el jouet de sexe de un niño que solo quería jugar.

- No… tu…

- Solo dime, acaso no tuviste suficiente con todo lo que paso…enserio no te diste cuenta? – me quede callado ante su pregunta y es que en ese momento todo dentro de mí era un desastre.

- Como lo pensé… nunca lo supiste… está bien no importa después de todo no lo hubieras entendido. – con esas palabras se subió a su motoneta y se marcho dejándome solo en medio de la calle y con el corazón hecho pedazos.

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Aun me sigo preguntando, porque no se lo dije… porque no le dije que yo sabía que le estaba enamorado de mí y yo… de él.

5 meses después todo estaba listo, la boda seria dentro de un mes y solo faltaba repartir las invitaciones.

-Amor… el fin de semana iremos a Paris para ir a dejarle la invitación a la familia de Ryutaro no estás ocupado verdad?

-Ah…no amor, por supuesto que iré contigo. – por algo pasan las cosas y está definitivamente no era una casualidad.

Mis manos temblaban, sentía una desesperación inmensa, regresar a ese lugar en verdad me alteraba y es que aun y faltando pocos días para casarme, aun tenía la esperanza aunque sea de verlo una vez más.

Cuando llegamos fuimos directamente a casa de ese chico Ryutaro a entregar la invitación, aun era temprano así que después de salir de su casa fuimos a pasear.

-Nervioso? - me pregunto al notar mi mirada perdida.

-mmh?... –reaccione- a si… algo

-Que tienes Yuri?, te pasa algo?

- No amor… es solo que… no me gusta viajar en aviones me cansan mucho…

-Ah entonces espero que los barcos no te pongan así, porque recuerda que nuestra luna de miel es un crucero por Hawái y no quiero que te vayas a marear y esas cosas.

-No, claro que no, porque no es lo mismo un avión que un barco…

-Vamos a comer te parece?

-Siii, ya hace hambre

- Mira, ahí está ese restaurante, se ve bonito…vamos.

Me quede sin palabras, pues ese restaurante era en donde por primera vez vi a Yuya, donde todo había comenzado. Me puse muy nervioso pero a la vez estaba ansioso, pues existía la esperanza de poder verlo y hablar aunque sea solo un poco con el.

Nos sentamos y ordenamos, mientras yo miraba a los lados buscándolo.

-Vaya que te gusta la vista de aquí no?

-Ah?, no… solo miraba los edificios…son bonitos no?

-Si en verdad son muy bellas estructuras.

Mientras comíamos, quise voltear para mirar por última vez y como por arte de magia, ahí estaba… en la misma banca de la plaza con su libreta en las manos haciendo lo que más le apasionaba… dibujar la verdadera esencia de las personas.

-Kei, voy al baño… ahora regreso.

-Ah? Si, ten cuidado, yo iré a pagar te espero en la caja

Me apresure a salir de ahí sin que Inoo se diera cuenta, cruce la calle y llegue a la plaza, me fui acercando a la banca donde estaba él, mi corazón latía a mil por hora y mis pies temblaban. Una vez que estuve a escasos centímetros de él las palabras no salían.

-Se te ofrece algo? –me asuste cuando lo escuche hablar.

-Hola… solo venia a…saludarte

-Si? Bueno ya lo hiciste, ahora regresa con tu novio cabeza hueca antes de que se enfade contigo. – no me moví de ahí, y no lo haría hasta que me dejara hablar.

- No, no me iré hasta que me escuches...- lo dije subiendo mi voz

-Pues bien te escucho…

Suspire profundo y comencé a hablar – Escucha, solo vine hasta aquí para hablar sobre lo… que paso ese día…

-A si, pues eso nunca pasó para mí, así que no te preocupes… no hace falta hablar de eso.

-Pues permíteme refrescarte la memoria y que recuerdes el día en que estaban tan enojado que no dejaste que te explicara lo que pasaba… yo sabía que tú estabas enamorado de mi… como yo de…ti!, pero bien… ahora veo que no te importa más, solo espero que aunque sea encuentres a alguien que puede hacerte feliz. – me aleje lo más rápido que pude de ahí, la lagrimas no tardaban en salir así que no me di cuenta en qué momento una de las invitaciones se me había caído del bolsillo y fuera llevada lejos por el viento.

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El tiempo paso rápido y el día había llegado, temblando de pies a cabeza estaba por entrar a la ceremonia.

-Chi, tranquilo, no tienes por qué estar tan nervioso…

-Es que no puedo Yama-chan, es mucho para mi

- No seas tonto, esto es lo que siempre quisiste no es así?

Asentí con la cabeza, pero dentro de mi algo no estaba me tenía tan convencido… acaso en verdad deseaba eso? Era correcto continuar con lo que iba a hacer!

La música comenzó a sonar y las puertas se abrieron, dejándome ver a Kei parado junto al altar como siempre bien arreglado con su traje negro y la sonrisa que lo caracterizaba, camine por el pasillo hasta llegar a su lado, dando comienzo a la ceremonia. Paso el tiempo y por fin llegamos a la parte que todos esperan con ansias, la parte del hable ahora o callé para siempre, es la parte en la que todos se quedan en silencio esperando a que alguien diga…

-YO ME OPONGO! – escuche decir a una voz desde la entrada, todos los invitados, voltearon a ver de quien se trataba, y cuál fue la sorpresa que al momento en que Kei volteo se encontró con esa persona, el que ahora se iba acercando a paso rápido al altar para quedar frente a nosotros.

-Como dijiste?

-Así como escuchaste, Yo me opongo a que Yuri se case con alguien que no lo merece…

- Que estás diciendo idiota, Yuri y yo llevamos 2 años de ser novios y somos felices juntos, ahora por favor si nos permites estamos a punto de ser esposos…

-Felices?... no me hagas reír, ser felices no es cumplirte tus caprichos tontos y dejando el amor de lado, dime tonto, aunque sea alguna vez le preguntaste a Yuri que es lo que le gusta o que le molesta?

-Eso no te importa…

- Por supuesto que me importa… y mas porque, disculpa si aun no lo sabes pero el tiempo que tu dejaste a Yuri solo, yo estuve con el

-De que hablas?

- De cuando lo dejaste solo 1 semana cuando se supone que estaban de viaje para pasar un tiempo juntos... de eso es lo que hablo

- Yuri dime que lo que dice este tarado es mentira – me tomo de los hombros, no sabía que decirle.

-Yuri, dile… dile todo lo que paso esa semana que te dejo solo…

-Yo… - no podía articular palabra alguna, todo de pronto comenzaba a volverse confuso, mi mente me decía que debía irme con Kei, pero mi corazón latía fuertemente por la simple presencia de Yuya.

Difícil decisión? Pues no, porque me di cuenta antes de cometer el error de mi vida, que lo que hacía era incorrecto, viviría con el peso de ese error toda la vida, porque gracias a ese error sería capaz de ser feliz toda la vida.

-Kei, perdóname… gracias por todo este tiempo que estuvimos juntos y por el cariño que me diste, pero Yuya tiene razón, no creo que yo sea el indicado para estar a tu lado…

-Pero, por que Chinen?

-Porque yo ya encontré lo que en verdad buscaba en otra persona… - con esas palabras tome a Yuya de la mano saliendo los dos juntos para irnos lejos de ahí.

Si, sé que no era justo para Kei, por que el me dio muchas cosas, pero mi corazón ahora estaba conectado al de Yuya y eso era algo que no podría negarlo ni aunque quisiera. Nos detuvimos a mitad de camino para respirar un poco.

-No puedo más… estoy agotado- dijo sentándose en una banca del parque donde ahora estábamos.

-Si…yo…también – con la respiración entrecortada espere a que se normalizara rompiendo con el silencio- ….Porque viniste? Que acaso no te importaba?

-No, no me importaba…- se levanto de la banca y se fue acercando a mí- …hasta que vi esa invitación con tu nombre y el de ese cabeza hueca… eso fue lo que me hizo venir desde Paris hasta aquí.

-Pero… como supiste de…?

- El día que nos vimos, mientras dibujaba algo golpeo mi rostro y era un pedazo de papel, cuando lo tome y vi tu nombre ahí junto con el de el…algo me dijo que estaba siendo un completo estúpido al dejar ir a la persona que me hizo conocer lo que es el verdadero amor –me acerco más a su cuerpo, abrazándome entre sus brazos con fuerza, como si no quisiera dejarme ir-

-Yuya…- casi llorando susurre en su oído-

-Dime…

-TE AMO! Y espero que te quede bien claro… y si no es así, te lo seguiré diciendo por el resto de mi vida – tome su rostro entre mis manos y sellamos aquella confesión con un beso, que para nosotros fue como la primera vez… un beso cálido y sincero que transmitía todo aquel amor que en nuestros corazones se guardaba y que ya no podíamos retener.

-Je t’aime mon petit ami… - me dijo dulcemente besándome de nuevo.

-Y yo te amo a ti… mi inesperado amor…

FIN

creciendo contigo

cctc

Titulo: creciendo contigo
Autora: Kaori
Parejas: Takaki Yuya, Chinen Yuri
Género: Romance, Live, Shonen ai . lemon
Nota: >3<!!! ♥♥♥♥!!!
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lo ame, simplemente asi, todo es tan asddfsd!! no pude contener mis lagrimas y llore como desquisiada
llame a Kaochan llorando y la asuste
gomen
te amo!!!
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Era la víspera de mis 7º cumpleaños, faltaba exactamente una semana para que llegara ese maravilloso día y mi emoción crecía con el paso de las horas, amaba mi cumpleaños, mi madre siempre me organizaba una linda fiesta con mis amigos y familiares mas cercanos, me preparaba un delicioso pastel y mi comida favorita a la hora de la cena en familia, pero lo que mas me emocionaba era que mi Padre todos los años en esa fecha me enseñaba un nuevo salto o pirueta para realizar, aun y con mi corta edad ya dominaba esos saltos.
Era viernes por la mañana, y la luz del sol que entraba por mi ventana me decía que era hora de levantarme y alistarme, así que como buen niño me puse mi ropa tome mi mochila y baje a desayunar. Mis padres ya me esperaban asi que tome mi desayuno y me despedí de mi madre, para así salir de mi casa junto con mi padre a la escuela.
Llegue al salón de clases y fui directo a mi asiento.
-Ohayo Chi~ - dijo alegremente
-Ohayo Yama-chan.
- Nee nee listo para mañana, no estas emocionado?
-Hai, muy muy emocionado, ya tengo todo listo heheh, si iras verdad?
-Claro Chi, soy tu mejor amigo, no puedo quedarte mal.
-Si no podemos quedarte mal- dijeron mis otros dos amigos.
-Ohayo Yuto, Ohayo Keito~
Mis amigos al igual que yo estaban entusiasmados por mi cumpleaños, y eso me alegraba mucho.
El día fue transcurriendo tranquilo, la escuela fue de lo más normal, un típico viernes. A la hora de la salida, otra vez estábamos ahí los 4 platicando mientras iban llegando por cada uno hasta que al final yo quede solo, era raro que mi madre llegara tarde por mí, así que espere un poco mas pero nada, era casi las 4:00 de la tarde y ya estaba desesperado, no tuve otra opción que caminar hasta mi casa. Tome el camino que seguía todas las mañas junto con mi padre, unas cuadras mas adelante choque con unos chicos como 3 años mayores que yo.
-Ahh..-dije al caer al suelo y golpearme en una de mis manos.
-Hey, ten mas cuidado mocoso- dijo el mas alto
-Quieres problemas enano?- el otro chico me tomo por mi playera levantándome un poco del suelo.
-Nn..no, yo solo…fue un accidente…
-A si? Un accidente, entonces esto también será un accidente- ese chico iba a golpearme a no ser que una voz detrás de el lo detuviera.
-Hikaru, déjalo…
-Pero…- dijo algo molesto
-Pero nada, suéltalo es solo un pequeño, debe de tener unos 3 o 4 años – Al escuchar decir eso me moleste un poco, no era tan pequeño, era solo mi estatura…
-Nee Takaki, por que lo defiendes, es solo un mocoso…
-Por que no quiero meterme en problemas, y creo que a ti tampoco te gustaría verdad Yabu?
- Suéltalo Hikaru… vámonos- el nombrado me soltó y caí de nuevo al suelo viendo como se alejaban del lugar.
-Estas bien pequeño?- me dio su mano para ayudarme a levantarme- Estas perdido? Donde esta tu mamá?
- No estoy perdido…- conteste algo molesto- Voy a mi casa y solo me tropecé por accidente con ellos – sacudí un poco mi ropa quitando el polvo- y por cierto tengo 6 no soy tan pequeño!!
Abrió sus ojos ante mi respuesta- Vaya entonces en ese caso hubiera dejado que pelearas con ellos…- se levanto y comenzó a caminar. No sabia que decirle y solo dije lo primero que se vino a mi mente.
-Gr..Gracias por ayudarme – baje la mirada y jugaba con mis dedos, el volteo y se acerco a mi. – No hay de que pequeño- desacomodo mi cabello, haciendo encoger de hombros- Nee por cierto como te llamas?
-Eh?.. Yu…ri..Chinen Yuri…
- Que lindo nombre, yo soy Takaki Yuya, - me dijo sonriendo ampliamente haciéndome sonrojar un poco- Que te parece si te acompaño hasta tu casa, parta que no tengas mas problemas…- asentí con la cabeza y continuamos con el camino hasta llegar a mi casa. Una ves que llegamos, mi madre estaba en la puerta de la casa con una expresión de preocupación y al momento de verme corrió por mi.
- Yuri … mi amor, donde te metiste, estábamos muy preocupados por ti – me abrazo con fuerza con lagrimas en los ojos.
- Gomenasai Mamá, pero… camine a casa después de la escuela y me tope con unos chicos a mitad de camino…- le explique
- Por que lo hiciste?
- Por que no llegaban por mi y estaba algo desesperado, Hontoni gomenasai Mami
- No Yuri, no es tu culpa, ya no pasa nada, lo bueno es que ya estas aquí-
- Hai, y se lo debo a Yuya Nii-chan, el me acompaño hasta aquí- tome la mano del chico y lo acerque a mi madre para que lo viera.
- Arigatou Yuya-kun, te agradezco que hayas ayudado a mi hijo-
- No es nada señora-
- Nee Mami, Yuya Nii-chan se puede quedar a cenar? Si si si?
- Claro que si… te gustaría quedarte?
- Etto…- dudo un poco
- Onegaii Yuya Nii-chan… quédate a cenar sisiisisisisisisis? – me colgué de su brazo y lo movía de lado a lado, sacando de nuevo una sonrisa de su parte.
- Esta bien… solo, tengo que avisar a mi madre…- Y así entramos a mi casa, el llamo a su casa para pedir permiso y unos minutos después se sentó en la sala.
- Gracias por quedarte Nii-chan, ya veras que te gustara la cena que prepara mi mami
- hehe de nada pequeño- me sonrío de nuevo de esa manera que extrañamente me agradaba.
- Niños, vayan a lavarse sus manos ya esta lista la cena-
- Hai, vamos Nii-chan- emocionado, lo tome del brazo y lo guíe hasta el baño y después sentarnos a cenar. Todo estaba muy bien, platicamos de muchas cosas y al parecer mi madre y mi padre estaban muy contentos. Una ves que terminamos de cenar el tenia que irse así que lo acompañe a la puerta.
- Muchas gracias por todo Yuya Nii-chan por favor ten cuidado de regreso a tu casa si?- le dije antes de que saliera de la casa
- Claro que si pequeño y tu tambien ten cuidado y ya no te salgas de la escuela solo si?- se agacho un poco para quedar a mi altura y desacomodo algo mi cabello.
Recordé que al día siguiente era mi fiesta de cumpleaños, así que una idea vino a mi cabeza.- Nee Nii-chan, etto… mañana es mi cumpleaños, así que me gusta..ria que… pues.. vinieras a mi fiesta – mis mejillas se tornaban de un tono rosa al decirle aquello al niño y no sabia muy bien por que.
- Mmm mañana…- dudo un poco antes de contestar- no lo se, tal ves no pueda…
Cuando dijo eso me sentí algo triste y solo agache mi cabeza- Si, tal ves no pueda ir al parque con Yabu y Hikaru por venir a tu fiesta.
- Encerio Nii-chan, waaaaa entonces aquí te esperare mañana, vas a ver que te vas a divertir.
- Hai, entonces hasta mañana pequeño…Bye- Así se fue y yo me fui directo a mi habitación, ya estaba anocheciendo, era casi hora de dormir y mañana me esperaba un día algo movido.
La mañana siguiente, me levante mas emocionado, casi corriendo por todos lados y riendo a mas no poder. Era ya casi hora de que los invitados comenzaran a llegar, mi mamá estaba arreglando los muebles para acomodar a todos y mi padre terminaba de poner algunos globos en la puerta, de pronto el timbre sonó y corrí lo mas rápido que pude para abrir, por alguna razón mi corazón estaba totalmente acelerado. Abrí la puerta encontrándome con mi Tía, que tomo mis mejillas y las apachurro con fuerza.
Sin explicación alguna me sentí triste, mi tía entro y yo me fui a la sala.
Poco a poco comenzaron a llegar los invitados, mis amigos ya estaban ahí y comenzamos a jugar. Paso un rato mas y volvieron a tocar a la puerta, la abrí y mi corazón comenzó a latir a una velocidad extremadamente al ver de quien se trataba.
- NIIII-CHAN- salte casi tumbándolo y lo ábrase con fuerza
- aaah… que fuerte eres pequeño-
- si viniste, pensé que no lo harías-
- No podía quedarte mal pequeño, Feliz Cumpleaños-
Lo solté de mi abrazo y lo hice pasar, llegando justo a tiempo para el pastel, después para comer y luego jugar un rato. Ya se estaba haciendo noche, y las cosas estaban todavía muy animadas, poco a poco todos se fueron.
- waaa que divertido estuvo mi fiesta, gracias mami, gracias papi fue una gran fiesta-
- De nada hijo, no tienes por que agradecer nada- me abrazaron los dos
- Ammm, bueno yo me tengo que ir, muchas gracias por todo- dijo Yuya desde la sala.
- Yo te acompaño Nii-chan- Salí para despedirme de el
- Gracia por invitarme pequeño… me divertí mucho…
- Gracias a ti Nii-chan – lo abrase fuerte sin querer soltarlo
Después de ese día todo estuvo bien entre Yuya y yo, el iba constantemente a casa y yo a la suya, nos hicimos inseparables, siempre jugando y riendo de muchas cosas.
Paso el tiempo y seguíamos siendo como hermanos, solo que ahora cada que estaba con el mi corazón latía de una manera diferente cada que me abrazaba o estaba cerca de mi.
Mi vida dio un giro el año en que cumplí 16, era mi primer año de secundaria y yo ya no era un niño pequeño, tal ves mi estatura no ayudaba en mucho, pero si se notaba la diferencia. Mi primer día de secundaria fue tranquilo, Yama-chan y Yuto estaban en mi salón lo cual era bueno, así no estaría solo.
Al llegar a casa, salude a mi madre y subí al mi habitación, estuve un rato viendo hacia la nada para después salir de mis pensamientos por el ruido de mi celular. Al ver de quien se trataba conteste lo mas rapido posible.
- Nii-chan, como estas?
- ahaha Hola pequeño, estoy bien, y tu? Como te fue en tu primer día? Emocionante?
- Hai, estuvo muy bien, nee mas tarde vendrás a casa, mamá prepara Gyoza y sirve que si viene te cuento con detalles como estuvo mi día?
- mmmm no lo se… tal ves…- dijo jugando, ya que ya conocía su tono de voz cuando bromeaba.
- Ok te veo aquí Nii-chan, byebye~
Mas tarde así como habíamos quedad llego a casa, cenamos y después fuimos a mi habitación.
- Entonces estuvo bien tu día, nee pequeño?
- Sii, Yama-chan y Yuto están en mi salón y pues se ve que los demás también son buenas personas.
- Me alegro pequeño… entonces quiero buenas calificaciones ok?
- Ya sabes que si Nii-chan- mi cuerpo se movió por si mismo haciendo abrazarlo, pero esta vez con trasmitiendo un sentimiento diferente.
- Estas bien pequeño?- pregunto algo extrañado
- Ss…si por que lo preguntas nii-chan?
- No lo se, hace 2 meses tu fuiste el que dijiste que ya no me abrazarías
- A gomen…. se me olvido- y si era cierto hace unos meses atrás decidí el ya no abrazarlo de esa manera.
- Esta bien pequeño, no importa nunca me ah molestado eso, ni cuando te sientas en mis piernas, ni nada de eso, eres como mi hermano pequeño, y eso es normal.
Cuando esas palabras cursaron mis oídos, dentro de mi sentí como mi corazón se oprimía. Sin darle mucha importancia, trate de olvidarlo y cambie mi expresión como si no hubiera pasado nada.
- Hahaha bueno entonces en ese caso seguiré abrazándote como siempre nii-chan.
Después de eso, todo siguió igual… solo que algo no estaba bien, me sentía desesperado y con ganas de gritar algo que estaba dentro de mi corazón.
Un año mas tarde, estaba en mi segundo año de secundaria y yo estaba por cumplir 17.
Las cosas habían cambiado los últimos años, ya no me llamaba mucho la atención las fiestas de cumpleaños, ahora me gustaba salir con mis amigos a festejar por ahí, y este año nos iríamos a Shibuya a festejar.
Era sábado, recibí un mensaje de Yama-chan preguntándome la hora y lugar donde nos veríamos. Respondi al mensaje y me termine de arreglar. Al salir rumbo a donde quede con mis amigos pase por aquella casa, toque a la puerta siendo recibido por la madre de Yuya.
-Eh hola señora, como esta?
- Chinen-kun como estas?... Yuya no esta, tuvo que ir a un lugar y me dijo que mas tarde iría a tu casa a buscarte.
- Ah, ya veo, no me aviso…- dije algo triste, y es que el y yo la noche que hablamos quedamos de irnos juntos- entonces yo hablare con el después, gracias señora, buenas tardes.-
-De nada Chinen-kun y Feliz Cumpleaños.
- Gracias…hasta luego.
Toda la tarde fue divertida, pase un buen día con los chicos y ya para las 6:00 de la tarde estábamos regresando a casa… estuvimos en mi casa platicando un poco mas y ya cada quien se fue respectivamente.
- Nee Chi… que te pasa?- me pregunto Ryosuke
Sacándome de mis pensamientos – eh… aa no nada Yama-chan, es solo que tengo algo de sueño es todo- sonreí débilmente.
- Si y yo soy el Emperador… a mi no me engañas Chinen, y tu tienes algo, así que mas te vale que me digas.
Respire `profundo y le dije todo lo que dentro de mi estaba guardado- No lo se en verdad, pero los últimos meses cada que estoy con Yuya…. No se siento, algo aquí – señalo su corazón- y me duele.
- Oh no tenemos problemas!!-
- Eh? Como que problemas, a que te refieres?
- Chine… creo que… estas enamorado… de Yuya
- QUUUUUEEE- grite algo alterado- Nooo imposible es mi Nii-chan yo no puedo estar enamorado de el y menos por que el es…. HOMBRE!
- Chi, eso no tiene nada que ver, el amor no se trata de ser hombre o mujer, sino de que lo que sientes por esa persona.
- Pero…pero…
- Pero nada, el corazón quiere, lo que quiere y cuando lo quiere no hay nada que hacer
Al escuchar las palabras de mi amigo caí en una enorme confusión, y mis pensamientos estaban hechos un desastre. Después de un rato Ryosuke ya se había ido y yo me encontraba en mi habitación mirando al techo repasando las palabras que me había dicho mi amigo… y es que, después de darle vuelta tras vuelta al asunto y por fin había llegado a la conclusión…
- Yuri, Yuya vino a verte, baja- grito mi madre desde la sala
Era hora, ya había tomado la decisión y no había marcha atrás, no importaba cual fuera su respuesta estaba 100% decidió a confesarle todos mis sentimientos. Baje y ahí estaba, sentado en el sillón.
- Tuuuuuu….- le grite como si estuviera enojado
- Yoooooo….- me respondió en forma de broma.
- Estoy enojado contigo, me dejaste plantado y te fuiste a a no se donde con no se quien a hacer no se que.
- Gomen ne Pequeño, tuve algo que hacer.
- Mmmm… si claro- me hice el enojado y camine a las escaleras, y el detrás de mi subiendo hasta mi habitación, antes de llegar a la puerta sus brazos me detuvieron abrazándome por detrás.
-Enserio estas enojado con tu nii-chan?- me dijo haciendo un puchero
- Tal ves, pero tendrás que hacer algo grande para que te disculpe- me solté del abrazo y entre en mi habitación.
- Oh vamos vamos ya no te enojes o no te daré tu regalo.
- Regalo… dame dame… que es??
- A verdad, que interesado eres pequeño…
Seguimos bromeando, hasta que ya no supimos que decir, entonces fue cuando recorde que lo que tenia que decirle ahora o nunca.
- Nee, Yuya… - baje un poco la cabeza.
- Que ocurre pequeño…
- Bueno, es que yo… veras… yo… - las palabras no salían de mi boca y estaba comenzando a desesperarme. – lo que pasa … es que… yo… tu…- estaba a punto de decirlo cuando al levantar mi cabeza mis labios fueron atrapados por los de el dejándome callado y completamente en shock.
Nos separamos y mi rostro estaba mas rojo que un tomate, no podía moverme y es que eso había sido tan rápido.
- Gomen pequeño-
Al fin cuando pude reaccionar – No…no te disculpes, de eso…quería hablar… Yuya, ya no quiero que seas mi nii-chan
- EH?, por que?-
- Por que… tu … me gustas y no quieres que sea incesto? O si?
-hahahahaha- se tiro sobre la cama riéndose- Ven acá pequeño, no sabes lo feliz que me haces al decirme eso.
- Que quieres decir?- le pregunte algo extrañado.
- Tu también me gustas, desde aquel día en que te salve de ese par de idiotas amigos míos, desde ese día tu has sido el único aquí- tomo mi mano y la puso sobre su pecho dejándome sentir los latidos de su corazón.- Te amo pequeño, te amo mas que a nada…
Al escuchar sus palabras, las lagrimas comenzaron a salir y mi corazón a mil por hora, se acerco a mi y con dos tiernos besos limpio las gotas saldas que caían por mis mejillas.
- Por que lloras pequeño… que no era lo que esperabas que dijer…- lo calle con otro beso.
- No… es mas de lo que esperaba- Lentamente respondimos mutuamente al beso, dejándonos llevar por ese amor que había estado encerrado dentro de nosotros, mis brazos rodearon su cuello mientras con sus brazos tomaba mi cintura, acercando mas nuestros cuerpos, sintiendo el uno del otro, el beso era algo torpe, pues era la primera vez que besaba a alguien y me agradaba que fuera el quien fuera el primero. El oxigeno nos estaba haciendo falta, así despacio nos separamos para quedarnos con nuestras frentes juntas viéndonos a los ojos.
- Yo también te amo Yuya… TE AMO!
Lo volví a besar, pero esta vez un poco mas demandante, cayendo los dos recostados en la cama, disfrutando del sabor del amor.
Mis manos recorrían su espalda y el al sentirlas se separo de mi.
- No Yuri, es mejor que nos detengamos…- dijo algo preocupado
- Pero… por que…
- Por que, no estas listo… todavía eres … un niño y no quiero hacer algo que tu no quieras.
- Pero, Yuya, no soy un niño, tengo 17 y aparte yo nunca dije que no quisiera….- dije algo apenado, sobre todo por que sabia bien que era lo que Yuya no quería hacerme.
- Estas seguro de lo que dices? Esto es algo serio y no quiero lastimarte-
- Yuyaa… confío en ti, no me lastimaras… y si no estuviera seguro, no te lo pediría.
- No lo se… tal ves si esperamos uno o dos años mas…
Hice mi mejor puchero y como si de un niño pequeño se tratase, me acerque a el y lo tome del rostro- Po favo… Yuu…quiero ser …tuyo…
-Esta..bien, pero si quieres parar me lo dirás, ok?
Y así retomamos el beso, comenzando algo lento e ir subiendo la intensidad, baje mis manos para ir desabotonando su camisa aprovechando para tocar su pecho, en cuanto a el fue retirando lentamente mi playera, acariciando cada parte de mi pecho haciéndome suspirar entre el beso. Me acomode sobre sus piernas quedando frente a frente , comenzó a bajar por mi cuello dando suaves besos y haciendo un camino de leves mordidas. Continuo bajando besando mis hombros, después por mi pecho, deteniéndose en uno de mis pezones, para jugar un poco con el.
- mmh…- me queje al sentir como lo lamia, mordía y después succionaba, así lo hizo con el otro, mientras que yo iba desabrochando su pantalón, al bajar el zipper rocé leve su ya despierto miembro con mis dedos haciendo que me mordiera fuerte mi pezón para callar el gemido.
- AAAAh- gemi con esa mordida- estaba seguro que eso dejaría marca, pero eso no me importaba en ese momento, quería sentirlo… quería ser suyo a como diera lugar pero estaba disfrutando tanto de sus caricias
Continuo besando mi abdomen, hasta llegar a l borde de mi pantalón… se detuvo para voltear a verme, yo con la mirada le dije que continuara y así lo hizo, me bajo de sus piernas para recostarme sobre la cama, después se posesiono de mis labios y con sus manos fue bajando mi pantalón junto con mi ropa interior dejándome completamente desnudo.
-Yuri…no puedo…
- Yu…yaa…no tengas…miedo, estaré bien- le dije con la voz entre cortada- o quieres que sea yo…quien lleve la iniciativa…- lo mire a lo ojos y como si de una orden se tratara continuo, beso mi vientre dulcemente para distraerme un poco y sin previo aviso tomo mi miembro con su boca, haciéndome gemir al sentir la calidez de su lengua por toda mi extensión.
- Aaaah.. Yu…- las succiones eran lentas pero deliciosas, cada que subía y bajaba me hacia sentir corrientes de electricidad por mi espalda, haciendo que me arqueara, después fue aumentando la velocidad y la fuerza.
-AAAHH… Yu…yaaaa…aaahh… yo…me…aahhh.aa deten….tee.aaah…- me descargue por completo en su boca, lo cual trago de inmediato, para después besarme dejando que probara un poco de mi sabor. Se acerco a mi oído y me susurro.
- Eres lo mas delicioso que eh probado- comentario que hizo que me sonrojara, se levanto para quitar lo que quedaba de su ropa y ahora si los dos estábamos igual, se sentó en la cama recargándose en la cabecera haciéndome una seña de que me acercara.
- Yuri, escucha… lo que sigue puede que sea algo molesto por eso te vuelvo a preguntar, estas seguro de que quieres continuar?
-Yuya… te lo repito – me acerque a su oído para susurrarle- Quiero ser tuyo y confío ciadamente en ti.
-De acuerdo pero primero tengo que prepararte….- acerco tres dedos a mi boca y yo obedecí, los lamí para humedecerlos bien y una ves listos, dirigió el primero a mi entrada, lento lo introdujo y comenzó a moverlo… fue doloroso al principio y mas cuando introdujo el segundo y el tercero, mordí mi labio inferior para evitar gritar y asustar a Yuya, pero si lo hacia puede que de nuevo intentara detenerse. Poco a poco el dolor iba disminuyendo y una ves que estuve listo, saco sus dedos y me puso frente a el.
Acerco su miembro a mi entrada y suavemente comenzó a entrar en mi… esa sensación que invasión me mataba… sentía que en cualquier momento mi cuerpo se partiría en dos y una lagrima salio.
- Muerde…me … para que no…distraerte- me dijo con la voz entrecortada, yo le tome la palabra y así lo hice, siguió entrando mas y mas y mordí uno de sus hombros para ahogar esos gritos de dolor. Ya que estuvo completamente dentro, me abrazo fuerte esperando a que me acostumbrara.
El dolor desapareció y ahora solo quería moverme, movía mis caderas indicándole a Yuya que lo peor ya había pasado.
Con ligeras embestidas por su parte empezamos a entregarnos el uno al otro, siendo solo uno. Nos besamos miles de veces intentando callar mis gemidos y los de el, recordando que abajo estaban mis padre y podía escucharnos, pero era inevitable, los dos estábamos cegados por eso que todos llaman placer, sin embargo para nosotros era mas que placer era el sentimiento mutuo que nos transmitíamos, esa forma de besarme, las delicadeza de sus caricias por mi cuerpo y la ternura de su mirada, con todo eso me expresaba lo que hace 10 años nació, ese amor puro y sincero que comenzó como un simple encuentro y termino en el acto mas hermoso que dos enamorados pueden hacer.
El final estaba cerca, mi cuerpo se tenso al sentirlo enteramente como entraba y salía rápidamente de mi hasta que.
-Yuuuyaaaaa… Te…AMO….- con un fuerte grito termine entre nuestros vientres y el dentro de mi. Aun con la respiraciones agitadas salio de mi y recostarme a su lado para abrazarme fuertemente, nos quedamos en silencio disfrutando de la paz que se sentía después de que todo había acabado, de pronto su voz me hizo reaccionar y verlo.
- Nee pequeño…de ahora en adelante…quiero que me llames así…
- Como?
- Yuya… solo asi…
Sonreí y lo abrase mas fuerte –De acuerdo Yuya…pero lo hare si tu dejas de decirme pequeño y me dices Yuri.
-Trato hecho- me dio un rápido beso en la frente- aaah… casi lo olvido- se levanto de la cama y fue hasta donde estaba su pantalón para sacar una caja de una de las bolsa.
- Que ocurre?
- Voltéate y cierra los ojos- algo curioso lo obedecí, a lo que sentí algo frío sobre mi cuello.
- Ahora si abre los ojos- al abrirlos, no puede aguantar las ganas de llorar, era un hermoso collar de oro con las iniciales “YY” juntas.
-Feliz Cumpleaños Yuri~- nos besamos por ultima ves ese día quedándonos abrazados siendo inmensamente felices.
- CHI…CHIIII LEVANTEEEE!!, NO VES QUE ES TARDEEEEE YA PARATE-
-5 minutos mas…Yuya no quiero levantarme- dije tapándome con las sabanas
- Yo no soy Yuya… pero el se enojara mucho si no llegamos a tiempo, así que párate y vístete!
- Nee…Yama-chan vamos 5 minutos mas- le dije bostezando y por fin levantándome de mi cama.
- Escucha Chi, son las 8:30 y la boda comienza a las 11:00 y tenemos muchas cosas por hacer así que o te levantas ahora o de una vez no vamos.
-Esta bien ya voy, ya voy… que amargado, ya cásate!
- En 4 meses mas….hahahaha- dijo mi amigo, dejando sobre mi cama un traje blanco junto con la camisa y la corbata.
Unas horas después ahí estaba… yo Chinen Yuri, un chico de 21 años caminando por ese estrecho pasillo con adornos florales y detalles en blanco, esa suave melodía de marcha nupcial sonando por todo el lugar y la figura al final del pasillo de un chico alto de cabello castaño que al mirarlo a los ojos sonrío como siempre lo había hecho, tomando de mi mano para no soltarla nunca jamás.

Recuerdos

 

Titulo: recuerdos
Autora: Haine ~

Parejas: Takaki Yuya, Chinen Yuri
Género: Drabble

 

Realmente pensaba....que estarías siempre junto a mí....

Mi pensamiento era simple?

yo moriría a tu lado,

estando toda la vida contigo, felices...

sin darme cuenta de que todo eso eran puros sueños...

En cualquier momento te podría haber pasado un accidente que quitase tu presencia de mí lado.

En cualquier momento podrían haberte obligado a marcharte al extranjero

En cualquier momento podrían haberte cambiado de ciudad.

PERO NO FUE ASÍ. Por eso pensé... que realmente siempre estaríamos juntos.

¿por qué no?

¿por qué no podemos estar juntos?

Todos los días me lo sigo preguntando.

Tu sigues avanzando mientras yo me he quedado parado pensando en ti.

La vida sigue su curso mientras yo te espero aún sabiendo que ya nunca vas a volver.

Aún así, quiero estar contigo para siempre.

¿Takaki porque no estas conmigo?

¿por qué no te quedas quieto junto a mi? A mi lado. Avancemos juntos, pero....

no puedo yo sólo.

Duele... duele recordarte todos los días.

Duele recordar esos momentos en los que ambos estábamos juntos.

Sin embargo, no podría vivir sin ellos.

Mis recuerdos junto a ti se han vuelto dolorosos, porque sé que no se volverán a repetir a pesar de que lo deseo más que nada.

Siempre hemos estado juntos.

Siempre me has abrazado cuando lo he necesitado.

Siempre, tu y yo, hemos estado juntos, compartiendo música, momentos, amigos....

Todo en lo que estaba yo estabas tu.

Todos los días te nombraba

Sin embargo ahora tengo miedo de hacerlo, porque sé que no podría sostener mis lagrimas.

No quiero que mi recuerdo desaparezca de tu vida.

No quiero que te olvides de mí.

No sonrías como yo lo hago.

Sabes perfectamente que finjo seguridad ante los demás, y tu ¿finges?

¿Realmente te alegras de no estar con migo?

Duele mucho, duele verte, duele recordarte cuando me encuentro sólo.

¿por qué no puedo parar de llorar?

Miles de sentimientos contradictorios invaden mi cuerpo debilitándolo.

TE ODIO por hacerme sentir así.

TE NECESITO para no volverme a sentir así.

Por favor ven...

Me duele verte tan cerca pero a la vez tan lejos.

No quiero olvidarme de ti y sin embargo necesito hacerlo para poder vivir.

Para poder volver a ser yo.

Duele seguir caminando sabiendo que tu no vas a estar cerca de mí.

Los días pasan, sonrío alegremente

Pero... realmente cuando vuelvo a estar sólo necesito encontrarte.

Aunque sea en forma de un recuerdo.

Y vuelvo a hacerme daño.

No puedo hacerlo de otra forma.

Aunque me haga daño necesito verte...

y cuando te veo... no puedo evitar sentir esta presión en mi pecho que hace que llore.

Porque realmente, necesito tu recuerdo para poder vivir.

FINN

Recuerdos- Capitulo 3: Solo toma mi mano

chiiyu rrecuerdos, zaku

 

Takaki Yuya.

Su madre después de darme una bofetada dejando marcada mi mejilla, soltó sus lagrimas y llevo sus manos a su rostro,  no entendía por qué, si yo estaba muy feliz de verle porque me recibía de esa manera. me cuestionaba tanto e imaginaba miles de cosas pero ella no decía nada.

no aguatando más le pregunte que si que pasaba, ella tranquilizándose me dijo algo que no me agrado, Yuri había ido a la capital a escondidas a ver mi concierto, al ser tan acelerado y descuidado el había regresado enfermo y estaba gravemente en el hospital, todo a causa de una horrible neumonía.

Guarde silencio algunos segundos, por mi mente pasaron tantas cosas, el por iniciativa propia había ido a ver mi concierto, tal vez aquellos ojos.. no, Estoy seguro aquellos ojos que vi eran los de él, esto solo me lo confirmaba. Si tan solo de verdad yo hubiera tenido la misma iniciativa de invitarle, de hablarle o de comunicarme con él, podría haberme dado cuenta que el también tenía ganas de verme , tanto como yo tenía ganas de verle a  él.

No me importo dejar las maletas a medio patio de su casa, mucho menos que fuera corriendo en dirección al hospital, su madre intento detenerme pero sus gritos ya no entraban en mi cabeza, corrí como nunca lo había hecho en mi vida, tan rápido que mi cuerpo se exaltaba mas y mas a cada minuto.

llegue a la puerta del hospital apenas pudiendo respirar y con las piernas temblorosas de aquella veloz ida,  pedí informes como loco intentando localizarlo, su médico me dijo lo que estaba pasando, el ahora tenía una fiebre tan descontrolada que ponía en grave peligro su vida, mis manos y cuerpo temblaron de miedo, mientras que en mi rostro una cara de pánico se hizo presente, pedí con desesperación al médico me diera la oportunidad de verlo.

El estaba ahí tendido en una cama, con una cara tan tierna, tan dulce, tan simpática como siempre la había recordado, sus mejillas estaban coloradas, tal vez por la fiebre, pero realmente para mí el brillaba aun estando así, estaba tan feliz de poder volver a verlo, pero al mismo tiempo estaban tan mal por verlo así, enfermo, no sonreía como yo siempre lo había recordado, y más me dolía que todo había sido por mi culpa.

Intente desesperado decirle algo, pero mi vocabulario se había borrado de mi mente, la única palabra que decía era su nombre, Yuri, una y otra vez, no podía decir otra cosa mientras lo miraba, mis ojos estaban llorando desconsoladamente, no podía pedirme a mí mismo controlarme ya que resultaba imposible.

Todo ese día me la pase sentado a su lado sujetando su mano, no comí, ni siquiera tenía ganas, solo estaba ahí viéndolo, mi mirada se perdía junto con mis pensamientos mientras enfocaba su delicado rostro, los segundos, minutos y horas parecían detenerse, sin embargo ya había llegado la noche y el seguía ahí tendido sin reaccionar.

La mañana siguiente aun sin dormir, seguia con fuerzas sujetando su mano, al salir el sol toque sus mejillas y me percate de que la alta fiebre había desaparecido, no tarde mucho y llame al doctor para que le revisara, el nos dijo a su madre y a mí que parecía que el peligro había pasado, solo debíamos esperar a que Yuri volviera en sí para poder darlo de alta, por un momento eso me hizo feliz, ya no corría peligro, su alta fiebre había disminuido dejándolo fuera de riesgo, me senté a su lado a esperar que abriera los ojos para darle la gran sorpresa de que había vuelto por fin a su lado.

Pero por más que sujetara su mano el no despertaba, incluso volvieron a sumarse horas, y el no abría los ojos, esto realmente empezaba a desesperarme, si ya todo estaba bien porque él no despertaba, el doctor no podía darnos una explicación, mucho menos decirnos con exactitud cuando el reaccionaria, lo cual solo me desesperaba.

Sin darme cuenta, los días empezaron a correr y el no abría sus ojos, su piel seguía deslumbrante, pero él no despertaba, parecía que disfrutaba de estar soñando, me preocupaba demasiado que de ser así , el prefiriera vivir eternamente en sueños dejándome aquí.

Su madre estaba igual de preocupada que yo, sin embargo entendía mis sentimientos y me permitía estar todo el día su lado sujetándolo de la mano, esperando que algo de mis sentimientos se transmitieran a él y despertara por fin.

No comía, no me bañaba, tampoco atendía a los llamados de la agencia, de verdad el mundo no me importaba si él no podía reaccionar, todas mis fuerzas, todos mis sentimientos estaban a la espera de volver a ver aquellos ojos y su hermosa sonrisa.

Su madre,  mis representantes, el mismo medico intentaron separarme de él al verme tan preocupado, tan débil  temiendo que enfermara igual que él, pero era igual siempre, con lagrimas en los ojos respondía diciendo que quería estar junto con él, no importaba como, ni cuánto, yo quería estar a su lado.

Sabía muy bien que esto significaría el fin de mi carrera y de todo lo que había construido, pero ya nada importaba, incluso si enfermase igual que él ,incrédulamente creía que así podía entrar a sus sueños y decirle tantas cosas que tengo guardadas en el corazón para él.

Una noche, abrí la ventana para quela luna iluminara su radiante rostro, me senté a su lado y volví a sujetar su mano, pidiéndole a dios que esta pesadilla terminara, mi pulso se había vuelto tembloroso al sujetarlo, aun que intentara verle directamente, ya no podía verle bien, mi mirada era borrosa, ese día lo último que vi fue su rostro, esa noche caí inconsciente a su costado después de tanto cansancio.

Chinen Yuri.

Había tenido un sueño donde miraba su rostro tal como lo había estado haciendo siempre, su rostro como salía en la TV, en las revistas, sonriendo amablemente, sin embargo en ese sueño el gritaba mi nombre, y me hablaba desesperadamente, pero aun que yo quería responderle, no salía ningún sonido de mi boca, de repente todo se volvía oscuro y lo perdía de vista, me aterro tanto la idea de dejar de tenerlo junto a mí que sentí un dolor en el corazón con el cual desperté de ese sueño que parecía eterno.

Mi corazón estaba muy acelerado, tanto que me dolía el pecho, cuando quise tocarlo con mi mano, sentí que algo me impedía moverla, asustado de lo que podía ser, voltee mi vista a un lado y mis ojos dejaron escapar lagrimas como si fuera una regadera, aquel pelo teñido ya con algunas raíces negras, solo me indicaban que aquella cabeza agachada sobre mi regazo se trataban de él.

Su rostro estaba oculto a mi vista, quería comprobar que se trataba de él, así que repetía su nombre en voz baja, ya que aun que quisiera alzar mi voz no podía, Yuya, decía mientras jalaba levemente de la mano que se aferraba a la mía.

no me respondía, así que con un gran esfuerzo y sin dejar de sujetar su mano, me incline a ver su rostro , definitivamente era él, lo mire y pude sentirlo.

Ese aroma, ese aura, esa piel solo podían pertenecer a él, intente despertarle pero mi débil voz no surgía efecto. Fue justo cuando en mi desesperación de que algo anduviera mal intente soltarme de su mano para pedir ayuda , en ese preciso instante su cuerpo reacciono apretando con mas fuerzas mis manos.

Por fin, el empezaba a reaccionar lentamente, así que no perdí el tiempo y volví a susurrar su nombre, ahora él podía escucharme ,rápidamente alzo su cara y me miro fijamente, sin embargo no dijo nada, yo de la misma manera lo miraba directamente a los ojos, pero no me atrevía a decir nada, tal vez aun creía que seguía en un sueño o prefería creer que en ese momento el tiempo se detenía en su mirada.

Yuya susurre después de un rato de silencio , quería que ambos volviéramos a la realidad y comprobar si esto era verdadero, el solo abría mas sus ojos mirando fijamente, su rostro no era el de aquellas revistas, ni aquel rostro fresco del conciertos, sus ojos y cara reflejaban un enorme cansancio, su bella mirada se opacaba por unas grandes ojeras, su piel era tan pálida y sus labios estaban partidos, el parecía estar enfermo, lo cual me empezaba a preocupar mucho.

Pero antes de que preguntara yo algo acerca de cómo se encontraba, el sin soltar para nada mi mano subió al costado de mi cama, y me abrazo con fuerza mientras acercaba su rostro al mío.

" Te he extrañado tanto" susurró a mi oído, con una voz temblorosa, se separo un poco de mi mirándome fijamente, mis ojos no pudieron aguantar y estallaron en llanto al escucharlo, por fin lo pude saber, este sentimiento era mutuo, el seguía pensando en mi.

Intente nuevamente decirle algo pero su rostro se fijo penetrantemente en mi mirada, era algo hipnotizante, el soltó mi mano solo para tocar con ella mi rostro, sus manos eran tan cálidas, tan suaves que me sentía tan bien al sentirlas, mis palabras quedaron selladas cuando el acerco sus labios a los míos  regalándome un tierno beso.

Realmente eso me tomo por sorpresa, pero no pude quejarme, era tan feliz de sentir aquella calidez sobre la mía, era una conexión tan perfecta que le devolvía a mi alma aquella paz que había perdido cuando el se fue de mi lado.

Después de algunos segundos el separo su rostro del mío y se acurruco sobre mi pecho, ya no dijo más e instantáneamente se quedo dormido.

No me atreví a llamar a ningún medico, ni a nadie más, lo abrase mientras dormía a mi lado, no quería dejarlo ni un instante, lo deje descansar a mi lado toda ese noche, con la esperanza que a partir de ahí jamás se fuera de mi lado.

me pregunto si este sentimiento de querer verlo y pasar tiempo con él es lo que llaman amor.

FIN

Recuerdos - Capitulo 2: una promesa es una promesa

TC recuerdos, cap 2

Chinen Yuri

Hace tiempo fue mi cumpleaños y al soplar las velas del pastel solo desee saber más sobre él, y no me refiero a verlo posar, leer sus entrevistas o apariciones en televisión, me gustaría saber si es feliz, si está bien. Me preocupa mucho que al ser ahora tan importante se olvidara de la promesa que me hizo hace tanto tiempo. Sé que suena egoísta de mi parte, pero quisiera que dejara un poco su trabajo y viniera  verme, pero realmente sé que es muy difícil.

Un día cuando estaba tirado en mi cama viendo el televisor mire una noticia que me emociono bastante, al parecer el se lanzaría como cantante, ahora en todo le estaba yendo bien, el daría un concierto, mis emociones fueron muy parecidas a las de un fan, entonces pensé , Si él no viene ¿No podría ir yo a buscarlo?.

Investigue hora, fecha y lugar de su presentaciones, compre el boleto a distancia, junte todo el dinero que tenia y me dispuse a viajar a donde podría verlo.

Ese día había muchísima gente esperando el concierto, filas interminables, parado en una de ellas estaba yo, perdido y un poco desorientado, pero tenía tantas ganas de verle que no dejaba de sentirme emocionado.

una vez dentro del domo del concierto estaba ahí parado rodeado de una inmensa multitud, las luces se apagaron y se enfocaron en el escenario, fue cuestión de segundos para que el apareciera en el centro iluminado por tantas luces, se veía espectacular mucho mejor que en cualquier revista, realmente había crecido tanto, ya no era el chico que siempre cuidaba de mi, era un adulto serio  que trabajaba arduamente.

Ridículamente empecé a llorar en cuanto su voz entono una melodía, gritaba con todo mis pulmones su nombre, pero mi voz se perdía en la nada entre tantos gritos, era inútil tratar de que me reconociera, de que me mirara, después de todo ahí solo era un fan mas.

Aceptando la dolorosa realidad y sin dejar mis ridículas lagrimas me quede en su concierto debut, por un momento creo que sus ojos se cruzaron con los míos, pero fue una ráfaga que estoy seguro que solo fueron alucinaciones mías.

Las luces se apagaron y el desapareció del escenario, con un sentimiento de dolor me retire de ahí, estaba tan lejos de casa que no conocía  a nadie. Para agudizar mi dolor el cielo empezó a llorar conmigo, al cabo de un rato estaba todo empapado, no tenia mas ropa más que la traía puesta, no le di importancia a nada y subí al autobús horas después que me llevaría de vuelta a casa.

Pasaron algunas hora mas y me seguía sintiendo mal de no haber hecho nada, llegue a mi casa y mi madre se disgusto conmigo por escaparme de esa forma tan acelerada, no recuerdo que me decía, ni que le dije yo, realmente no recuerdo nada después de llegar a mi casa.

Takaki Yuya.

Por alguna razón el trabajo se ha vuelto demasiado pesado, creí que era algo fácil actuar y estar dentro del medio , pero de verdad es tanto trabajo que a veces creo que puedo terminar muerto, todos los días tengo la agenda llena, entrevistas, sesiones de fotos, comidas, un poco de todo, al final del día cuando por fin puedo recostar mi cabeza sobre la almohada dejo volar mis pensamientos y entre ellos por alguna razón siempre recuerdo la promesa que le hice a aquel pequeño.

Hace tiempo la agencia decidió que debería debutar como cantante ya que mi voz es buena, sin embargo para el debut, me traían de un lado a otro haciendo miles de preparativos, dietas, gimnasio, clases de canto, baile. Todo era tan agotador que las semanas pasaron volando sin percatarme.

El día de la presentación podía observar desde lo alto de un edificio la multitud de gente que había ido, me hubiera gustado llamarle e invitarlo a venir, pero no sé el teléfono de su casa y ya no recuerdo con exactitud la dirección. Tal vez es demasiado egoísta de mi parte pero quería dejar ese concierto por verle aun que fuera algunos segundos.

Entone varias canciones pero en una de ellas mi concentración se perdió por algunos segundo cuando mis ojos se cruzaron con un chico entre el público, no sé qué sensación podía ser, pero sus ojos eran idénticos a los de aquel amigo que tanto añoraba ver, quería parar de cantar y adentrarme al público para ver si era él , pero cuando mi vista intento localizarlo nuevamente entre la gente me fue imposible, todo el concierto mis ojos bailaban buscando aquellos ojos pero resulto inútil, ¿ le deseo ver tanto que empiezo a alucinar?.

Sin embargo empezar a verlo ya era demasiado para mi, así que terminando el concierto fui directo a hablar con el presidente de la agencia y le dije que necesitaba un tiempo para mí mismo, en un principio fue negada mi petición pero al no importarme mucho y hacer mas caso a lo que estaba sintiendo les dije que no me importaba ser despedido, demandado o difamado, ante tal insistencia mía me dieron algunos días para que hiciera lo que me diera la gana, todo con tal de que no echara a perder todos sus planes.

Por fin después de muchos años tenia el dinero, la edad y sobre todo el valor de ir a visitarlo, corrí a mi departamento y aliste maletas, compre algunos regalos, especialmente aquellos dulces que nos encantaba comer juntos, la idea de pensar en verle me entusiasmaba.

Tal vez tarde mucho, pero en dos días emprendí mi viaje a la cuidad donde nos conocimos, fue el viaje más largo en toda mi vida, o al menos eso parecía para mí . Nuestro barrio no había cambiado mucho, pude ver la casa donde había nacido y crecido, me trajo tantos recuerdos y nostalgia, unas cuadras mas y pude ver la casa donde vivía el, estaba tan emocionado que mi corazón se aceleraba tanto que tenía que sostener mi pecho con una mano.

Toque el timbre , una y otra vez, parecía un niño tocando tantas veces, su madre abrió la puerta, ella no había cambiado, sonreí esperando que me reconociera, pero ella dijo mi nombre en voz baja, después puso una cara de molestia y soltó una bofetada sobre mi rostro, no entendía por qué, pero ella parecía lo bastante enojada conmigo.

Continuara…

Recuerdos - Capitulo 1: No te olvides nunca de mi

TC recuerdos cap 1

 

Takaki Yuya

Yo recuerdo como lo conocí, el era un pequeño bebe en aquel entonces, nuestras madres siempre nos sacaban a dar un paseo por lo que me entretenía bastante jugando con aquel bebe, pasaron algunos días, meses, y ese bebe crecía  al mismo tiempo que yo me volvía un poco más alto.

Lo  que más me llega a la memoria que entre sus primeras palabras el pronunciaba siempre mi nombre “Yuya, Yuya”, era bastante encantador aquel chiquillo.

En cuanto aprendió hablar el problema fue callarlo, siempre hablaba de todo, le fascinaba contarme todo lo que hacía y lo que le gustaría saber, ¿Qué es el cielo? ¿Qué tan alto es? ¿Por qué hay muchas estrellas en la noche? Miles de preguntas que a mi corta edad también desconocía la respuesta.

Aquellos tiempos eran realmente pura felicidad,  jugar futbol, tomar un helado, aprender a patinar, todo era felicidad. Cuando el entro a la primaria yo siempre iba a recogerlo para que ambos fuéramos juntos, el siempre me recibía con una sonrisa inocente lo que provocaba en mí una respuesta igual de infantil.

Podría decir que estaba tan acostumbrado a el que en mi mente creía que nada nos separaría, sin embargo algo malo paso y mi familia decidió irse de la cuidad donde vivíamos, cuando le conté eso al pequeño él no pudo aguantar sentirse triste y lloro desconsoladamente pidiéndome que no me fuera, yo tampoco pude evitar derramar algunas lagrimas, pero era inevitable mis padres habían decidido que lo mejor era irnos de ese lugar.

Ese día el vino a despedirse de mí, sonreía como jamás lo había hecho, lo cual me ponía feliz.  Cuando mi padre encendió el carro y subí al asiento trasero, baje la ventana para seguir viéndolo, lagrimas corrían por sus ojos pero él se negaba a dejar caer esa sonrisa, yo lloraba mientras le decía que no se preocupara, que volvería algún día para volver a pasar ratos agradables juntos.
Chinen Yuri.

No puedo recordar muchas cosas de cuando era pequeño , solo recuerdo su cara y su rostro cuidándome en aquellas idas alegres al parque, sus ojos siempre me miraban tan amablemente que me sentía muy seguro a su lado.

Desde que empecé a tener uso de razón el siempre estaba conmigo, me enseño a montar en bicicleta, y tubo la bastante paciencia cada vez que me caía de los patines, me enseño a jugar futbol y dar un tiro directo a la portería, era bastante malo y siempre mis patadas se iban chuecas.
Cuando ingrese a la primaria tenía mucho miedo, mi madre no podía llevarme e ir solo era algo que estaba fuera de mi alcance, sin embargo el al ser casi 4 años más grande que yo, se ofreció a ser mi compañía. No había ningún chico en la escuela que me buscara pleito ya que el siempre estaba ahí defendiéndome, fueron bastantes años de felicidad los que pasamos juntos.

Era tan perfecto para ser real que un día vino a mí y me dio una mala noticia, se iría de la cuidad, no aguante las ganas de llorar y mis lagrimas parecían dos ríos, el intento tranquilizarme pero termino contagiado del mismo sentimiento que yo poseía.

Recuerdo perfectamente el día que partió, cuando llegue a verlo el tenia una cara demasiado triste, parecía que le dolía partir, yo no quería que el sufriera así que con todo el esfuerzo que poseía sonreí para el cómo jamás lo había hecho, el sonreía en respuesta, ¿Me pregunto si de verdad abre logrado hacerlo sentir mejor?
El subió a su auto y me dijo por la ventana que algún día volvería conmigo para volver a pasar ratos agradables juntos.

Sin embargo, ya han pasado bastantes años desde aquel entonces y el no ha dado ninguna señal  de su regreso, de verdad le he extrañado bastante, me angustia la idea de saber si está bien o mal, si de alguna forma el sale de su casa y mira al cielo pensando en mi y en todos nuestros gratos momentos juntos.
Takaki Yuya

Han pasado algunos años desde que deje de ver a mi amigo, su nombre era Yuri, siempre le molestaba con decirle que su nombre era de chica, el solo reía mientras lo molestaba, de verdad quisiera volver a verlo, pero cada vez es más imposible para mi vida hacerlo.

Deje la escuela a mis 17 años, mis padres molestos conmigo me obligaron a trabajar pero tampoco fui buenao en trabajos de fabrica, de locales de ventas ni nada por el estilo, así que un día viaje a la capital buscando algunas nuevas oportunidades, deje atrás a mis padres y el gran deseo que tenia de volver a mi ciudad natal.

En la capital por obra del destino conseguí trabajo como bailarín, me contrataron inmediatamente diciéndome que mi rostro y cuerpo eran buenos para salir en la TV,  trabaje arduamente por que al parecer había encontrado en lo que realmente era bueno, actualmente soy un ídolo de revista,  poso y me sacan fotos como modelo, sin embargo aun que viva con dinero y una vida prospera me siento lo bastante vacio, me pregunto si el de vez en cuando mirara revistas y en cosas de suerte podría reconocerme, eso me gustaría muchísimo , de alguna forma podría decirle que estoy bien.

Ojale un día de estos tome el suficiente tiempo, valor y coraje para ir a buscarlo.

Chinen Yuri

Últimamente por alguna razón no me había sentido muy bien, mi mente viajaba demasiado pensando en cosas del pasado, mi camino hacia la escuela resultaba tan aburrido, era todo  tan monótono que quería que algo cambiara.

Pero no, nada cambia por más que lo deseaba, han pasado alrededor  de siete años desde que me gustaba cantar, brincar y juguetear mientras caminaba, ahora suelo caminar solo sin nadie que me acompañe, deseaba tanto saber de él que por estar esperándolo me aleje de la televisión, del mundo popular por esperar que un día tocara a mi puerta y fuera él.

En uno de tantos días mi corazón amaneció un poco acelerado, era como un presentimiento extraño el que sentía, escuche un sonido en la puerta de mi casa , impulsándome por ese estúpido presentimiento corrí al pensar que tal vez podría ser el, abrí la puerta y mire a un joven de la edad que él podría tener, era apuesto y alto, sin embargo al mirar su rostro, específicamente sus ojos supe que no se trataba de él, decepcionado me di cuenta que era el cartero quien traía la correspondencia, la tome entre mis manos y le di las gracias.

Entre a mi casa y la tire sobre la mesa, al no tener aun muy buena puntería, deje caer una revista de promociones al piso, cuando me agache a levantarla quede sumamente sorprendido en aquella revista , en la portada venia un chico muy apuesto que me causaba sensaciones extrañas, sus ojos eran iguales a la de la persona que había estado esperando todos estos años, no me la podía creer que fuera él, por lo que tome la revista entre mis manos y empecé a hojearla, no pude evitarlo y volví a llorar como cuando era un chiquillo, pues en el nombre del modelo estaba el nombre de él y eso me causaba tanta alegría.

Desde aquel entonces voy todos los días a los puestos de revistas y compro los números donde aparezca el, al parecer se ha vuelto bastante popular últimamente que no batallo en encontrar revistas donde aparezca, puedo leer en sus entrevistas cosas de él, sin embargo en ninguna he encontrado una sola frase que diga que me extraña, ¿Lo hará?

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Continuara..

Recuerdos

chiiyu rrecuerdos, zaku
Titulo: [HSJ]"Recuerdos"
Autor(a): Zaku/Takaki/Zatanicons
Pareja: Takachii
Género: Romantico
Advertencias: muy melancolico
CAPITULOS:




Volerte a amar

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Titulo: Volverte A Amar
Genero: Yaoi
Autora: SaqquraY

Pareja: TakaChii

Y es que tengo tanto miedo de volverte a amar…”

Caminaba deprisa por las calles, casi tropezando con la gente. Se había retrasado un poco, había parado en el camino a comprar un bello regalo para entregarle a su persona especial. Miro de nuevo su reloj, estaba bastante retrasado, por más que corría daba la impresión de que no avanzaba nada en su camino. Unas cuantas calles mas, unos pasos apresurados y su corazón latiendo como si estuviera a punto de explotar de emoción. Dio vuelta en la esquina del parque, entro y rápidamente se dirigió al lugar donde siempre se veían para darle paso a su amor secreto. Comenzó a correr, pues ya no podía contenerse sabiendo que su persona especial se encontraba a escasos pasos esperando por el. Justo cuando creyó estar lo bastante cerca para ser oído, grito:

-¡Taka…! –Pero su grito fue interrumpido con la escena que vio.

Ahí, en su lugar especial, se encontraba el amor de su vida besándose con otra persona. Al principio creyó estar mal, comenzaba a delirar tal vez del esfuerzo, pero cuando noto que el nombrado levantaba la cabeza supo de inmediato que lo que veía no tenia ninguna explicación mas que una: lo habían traicionado.

-Chinen… -No escucho al otro nombrarlo, pero pudo leer perfectamente sus labios. Dejo caer el obsequio en el suelo, mientras las lágrimas comenzaban a formarse en sus ojos, para después rodar por sus mejillas y por ultimo ir a dar al suelo, donde ahora también se encontraba su destrozado corazón.

Al instante que lo vio, Takaki empujo hacia atrás a la persona que lo mantenía abrazado, y Chinen pudo notar que se trataba de una hermosa chica. Algo muy dentro de el se acaba de partir en mil pedazos y sabia que nunca podría repararlo, el amor de su vida lo había traicionado.

-Chinen… -Takaki se dirigió a el, después de empujar a la chica-. No es lo que piensas… Yo tengo una explicación…

-¡Explícame, entonces! –Grito Chinen, histérico-. ¡No, es más…! ¡No quiero oírte!

-Pero, Chinen… -Takaki tomo por los hombros al pequeño chico, mientras se le partía el corazón de tan solo verlo llorar-. Por favor, no llores, déjame explicarte, no es lo que crees… No llores, me haces sentir mal…

-¿Y como quieres que este, Takaki? –Chinen no podía controlarse, quería de verdad oír la explicación que Takaki tenia para darle, pero no controlaba sus palabras, no sabia que pensar, la tristeza lo invadía por completo-. ¿No quieres que llore? ¿Acaso quieres que sonría… o que salte como loco de felicidad… o es mas, quieres que te cante una canción?

-Chinen… ¿Por qué actúas así? –Takaki no sabia que hacer, el pequeño chico no lo escuchaba y eso comenzaba a desesperarlo-. Ya te dije que puedo explicarlo todo…

-¡No quiero que me expliques! –Grito Chinen, empujando a Takaki, quien cayo al suelo. Chinen dirigió su mirada a la asustada chica, que con lagrimas en los ojos, salio huyendo del lugar-. ¡Corre, ve tras tu nuevo amor!

-Chinen, mi único amor eres tu –Le dijo Takaki, mirándolo desde el suelo.

-¿Y me lo demuestras besando a una chica? –Chinen miro fríamente al chico tirado en el suelo-. Se acabo, Takaki, no quiero hablarte de nuevo. ¡Olvida todo lo que fuimos! ¡Se acabo!

Chinen dio media vuelta, al instante que Takaki se levantaba y lo tomaba del brazo para detenerlo.

-¡Espera! –La voz de Takaki comenzaba a sonar al borde de la histeria-. No hagas esto, no dejes que esto destruya lo que tenemos…

-No tenemos nada… -Chinen cerro los ojos, las palabras que salían de su boca con una voz que no parecía la suya, lo herían profundamente y sabia que también herían a la persona que mas quería en el mundo, pero en ese momento, no importaba, ya nada importaba-. Entiéndelo, se acabo.

Después de decir eso, Chinen se marcho, dejando a Takaki solo en aquel parque. Lo observo alejarse, mientras un nudo en la garganta se comenzaba a formar. De pronto, sintió aquel escozor en sus ojos y las lagrimas comenzaron a salir, era la primera vez que lloraba por amor, jamás imagino que lo que tenia con Chinen fuera a terminarse algún día. Se dejo caer de rodillas en el suelo, y agacho la cabeza, dejando que aquellas lágrimas fluyeran libremente. No sabía que hacer, en esos momentos, no tenía cabeza para nada…

No sabía cuanto tiempo tenia en ese lugar, llorando silenciosamente. No tenia idea del tiempo que transcurría a su alrededor, no se daba cuenta que lentamente el sol avanzaba hasta que llegaba el ocaso a sus espaldas.

-Disculpa –Escucho una voz de chica que le hablaba-. ¿Te encuentras bien?

-No… -Susurro Takaki sin levantar la cabeza.

-¿Te puedo ayudar en algo? –Pregunto la chica.

Takaki noto la sombra de esta arrodillarse a su lado, mientras intentaba saber que era lo que le pasaba al chico.

-Solo… solo déjame solo –Dijo Takaki, ocultando un poco el rostro-. Ya nadie puede ayudarme.

-Entonces, ayúdate tu mismo –Le dijo la chica, poniéndole una mano en el hombro-. Si de verdad lo quieres, lucha por el, y no dejes que nada ni nadie se lo lleve de tu lado. Demuestra cuanto lo amas y volverá a ti.

-¿Cómo sabes lo que acaba de pasar? –Pregunto Takaki, mirando asombrado a la chica que le sonreía abiertamente.

-¿Saber? –La chica se puso de pie-. ¿A que te refieres?

-Se fue y no quiso oírme –Dijo Takaki, mientras comenzaba a ponerse algo histérico-. Le suplique pero no quiso oírme, se fue… Me dejo…

-Tranquilo –La chica le ofreció su mano para ayudarlo a ponerse de pie-. Si de verdad amas a esa persona, ¿Qué estas haciendo aquí? ¿Por qué no fuiste tras tu persona especial?

-No quiere verme –Dijo Takaki, aceptando la ayuda de la chica y poniéndose de pie, después se seco unas cuantas lágrimas-. Me lo dejo muy claro, no quiere verme.

-Supongo que te iba a dar esto, ¿cierto? –La chica se agacho para tomar el pequeño obsequio que había ahí tirado en el suelo-. Deberías ver que es.

-Lo traía el… -Murmuro Takaki, tomando de las manos de la chica el pequeño obsequio.

-Quizás te des cuenta que no todo esta perdido –La chica le sonrío-. Espero que tengas suerte. Adiós, Takaki.

-¡Espera! ¿Cómo sabes mi nombre? –Takaki le sonrío a la chica, pues de verdad lo había ayudado dándole esperanzas.

-Eso no importa –La chica sonrío y comenzó a alejarse-. Ahora lo que importa es que Chinen te espera.

-Chinen… -Takaki miro el obsequio que el pequeño había traído, y cuando busco a la chica de nuevo, ya no se encontraba ahí-. Gracias… -Murmuro al viento.

Con manos temblorosas, comenzó a abrir el obsequio. Dentro se encontraba un portarretrato decorado muy lindo, que contenía una foto de Chinen y Takaki juntos… La primera foto que se habían tomado juntos, donde ambos sonreían mientras Chinen estaba sentado sobre las piernas de Takaki, y este lo mantenía abrazado por la espalda de la cintura.

Se quedo observando aquella imagen que le traía recuerdos hermosos de aquellas primeras veces que el y Chinen se habían demostrado su amor. Sus ojos comenzaron a llenarse nuevamente de lagrimas al recordar que el pequeño había dado por finalizado todo aquel amor que se habían jurado. Recordó entonces las palabras de aliento de aquella chica desconocida, y se limpio las lágrimas, conciente de que ella tenía razón, y debía luchar por lo que quería.

Después, noto que dentro también venia una pequeña nota, y con manos temblorosas, la tomo para leerla cuidadosamente.

Querido Takaki:

¿Recuerdas aquella primera vez que nos vimos? Fuiste tan lindo conmigo que al instante supe que eras la persona especial que también había buscado. Siempre me ayudabas cuando me sentía mal, y eso me demostró que siempre cuidarías de mí, y lo has hecho. Gracias por aceptar estar conmigo, a pesar de mis caprichos de niño pequeño, de verdad, gracias. No deseo apartarme de ti jamás. Te amo, Takaki. Feliz primer año juntos.

Chinen Yuri

Las lagrimas de Takaki comenzaron a caer silenciosamente, mojando la pequeña carta que Chinen le había dejado ahí. La tomo entre sus manos y la apretó fuertemente. No dejaría que ese amor que sentía fuera destruido. Salio en ese instante casi corriendo en dirección a la casa de Chinen, no se le ocurría otro lugar al que el chico pudiera recurrir, pero aun así, lo buscaría por cielo, mar y tierra hasta encontrarlo, y si era necesario, lo obligaría a escucharlo hasta conseguir que lo perdonara.

Tomo el tren, y en quince minutos estuvo frente a la puerta de la casa de Chinen. Su corazón latía, no sabía como iba a enfrentarlo. Quizás ni siquiera le abriría la puerta, o quizás en cuanto lo viera ahí, saldría a obligarlo a alejarse a patadas.

Toco la puerta, y después escucho el silencio. Quizás el pequeño chico no se encontraba ahí. Insistió con la puerta, mientras comenzaba a ponerse cada vez más nervioso.

Pasados unos minutos escucho una voz molesta desde el otro lado de la puerta.

-¡Ya voy! –Era una voz ya conocida-. ¿Por qué demonios intentan tumbar la puerta?

En ese instante, Chinen abrió la puerta con la intención de medio matar a la persona que no lo dejaba en paz con su tristeza y soledad, pero a quien se encontró ahí parado fue a Takaki.

-Chi… -Comenzó Takaki, pero no término, pues Chinen ya estaba cerrándole la puerta en la cara-. ¡No, espera!

Takaki detuvo la puerta con una de sus manos, mientras intentaba que Chinen no la cerrara, y el pequeño desde adentro la empujaba con todas sus fuerzas.

-Chinen, escúchame –Pedía Takaki desde afuera empujando la puerta.

-¡Lárgate de aquí, imbecil! –Chinen también empujaba la puerta para cerrarla, apoyando sus pies en la pared y dándose mas impulso.

-Solo quiero que me escuches –Takaki nunca había imaginado que Chinen tuviera tanta fuerza, por mas que empujaba no cedía nada.

-¡No tengo nada que escuchar, ya vi suficiente! –Chinen gritaba, la fuerza en sus pies comenzaba a desaparecer y sabia que dentro de muy poco caería rendido, pero no sin antes darle un poco de batalla a Takaki.

-Solo te pido que me escuches, por favor –Takaki comenzó a sentir por fin que la puerta lentamente cedía, las fuerzas se le acaban al pequeño chico y no podía detener mucho la puerta, dándole oportunidad al mayor de entrar-. Solo escúchame, después aceptare la decisión que tomes, lo juro.

Chinen, ya cansado, soltó la puerta haciendo que Takaki cayera hacia dentro justo en sus pies. Takaki levanto la vista y se encontró con un lloroso Chinen que lo miraba lleno de desprecio y rencor.

-Habla rápido –Dijo Chinen-. ¡Tienes 30 segundos!

-Pero…

-¡29 segundos!

-¿Qué? ¿Cómo quieres que…?

-¡28!

-¡Esta bien! –Grito histérico Takaki, sin levantarse-. ¡Bese a esa chica, es cierto!

Chinen quedo en shock después de aquella confesión. Le dolía mucho mas oírlo de la propia voz de su querido Takaki, las lagrimas comenzaron a invadir nuevamente sus ojos y comenzaron a caer sin que el tuviera si quiera iniciativa de impedirlo. No sabia que decir, no sabia que pensar, la tristeza lo invadía por completo, y sentía que por segunda vez en menos de un día le habían destrozado el corazón.

Ambos chicos se quedaron en silencio, mirándose. Aunque en realidad quien miraba a Chinen era Takaki, pues el menor parecía encontrarse en otro lado, tenia la mirada perdida y parecía que ni siquiera respiraba.

-¿Cómo te atreves? –Murmuro Chinen después de unos segundos-. Primero lo haces, y ahora vienes a decírmelo en la cara. ¿Qué pretendes?

-Chinen, pensé que lo comprenderías –Dijo Takaki.

-¿Qué quieres que comprenda? –Pregunto el menor, aun hablando con una voz que parecía estar muy lejana-. ¿Quieres que te perdone solo por haberme dicho la verdad? ¿Eso quieres? ¿Eso esperas que haga?

-Pero si tú… -Takaki comenzaba a desesperarse, no entendía porque el otro chico no comprendía nada.

-¡Cállate! –Grito de pronto Chinen, tapándose las orejas con sus manos-. ¡No quiero oírte más! ¡Solo me lastimas! Entiéndelo, por favor. ¡NO QUIERO VERTE!

-Pero Chinen… -Takaki se incorporo rápidamente, y tomo de las manos al pequeño para intentar retirárselas de los oídos.

-¡VETE! ¡VETE! –Gritaba Chinen una y otra vez, para no escuchar a Takaki.

-¡Chinen! Chinen… -Takaki intentaba hacerse escuchar por encima de los gritos de Chinen-. ¡CHINEN, PERO SI TU ME LO PEDISTE!

Takaki grito con todas sus fuerzas lo ultimo para lograr ser escuchado. Al instante que lo dijo, Chinen guardo silencio mientras apretaba fuertemente los ojos.

-¿Qué? –Pregunto Chinen, mientras sentía que su corazón se detenía de pronto.

-La ultima vez que estuvimos juntos, tu me pediste que besara a una chica –Explico Takaki con voz calmada, se sentía aliviado de notar el cambio de voz en Chinen.

-Yo no… -Chinen abrió mucho los ojos, recordando aquella conversación que ambos habían tenido en la azotea de la escuela.

-Flashback-

-Oye, Takaki –Chinen hablaba con voz mimada, mientras Takaki lo abraza por la cintura, pues Chinen se encontraba sentado arriba de el-. ¿Cómo sabes que yo te gusto?

-Porque lo siento cuando te veo, y cuando estoy contigo, soy realmente feliz –Takaki abrazaba con todas sus fuerzas al pequeño, dando a entender que no pretendía dejarlo ir.

-Mm… Y, ¿Por qué te gusto yo? –A Chinen le encantaba hacerle ese tipo de preguntas a Takaki, le gustaba que le dijera cosas lindas.

-Porque eres mi personita especial, a quien mi corazón eligió –Takaki sonreía ante las preguntas de Chinen, sabia que lo hacia feliz.

-Pero yo soy un chico…

-¿Y que importa?

-No es común que a un chico le guste otro chico… -Chinen se quedo serio, aunque tal vez Takaki en ese momento se lo tomara como uno mas de sus juegos, para el era muy importante saber que pensaba Takaki al respecto.

-Eso no importa, ya te lo dije. Tu me gustas, y ya.

-Pero, ¿Por qué no te gusta una chica? –Chinen se deshizo del abrazo de Takaki, y se paro frente a el para mirarlo a la cara.

-Porque a mi me gustas tu, Chii –Takaki le sonrío, y tomándolo de las manos, lo acerco a el para besarlo.

-¿Cómo sabes que no te gusta una chica? –Dijo Chinen, alejando su rostro para que el otro no lograra besarlo.

-¿Por qué tantas preguntas sobre esto? –Pregunto Takaki, comenzando a desesperarse.

-Porque me interesa saber –Explico Chinen-. ¿Haz estado alguna vez con una chica?

-Realmente, no –Takaki contesto sinceramente.

-Entonces, ¿Cómo sabes que una chica no te gusta más que yo?

-Porque no hay nadie como tu.

Takaki tomo con un poco de fuerza a Chinen por el rostro, y lo beso. Fue un beso calido y lleno de amor, demostrándole que no tenia porque pensar en esas cosas porque nadie lograría separarlo de el. Chinen correspondió de inmediato el beso de Takaki, pues aunque lo intentara no podía resistirse a el. Con sus brazos rodeo el cuello de Takaki para profundizar su beso. Le encantaba estar a solas con el, le encantaba besarlo y sentirlo cerca.

-Espera, Chii… -Dijo Takaki en medio de su beso-. Estamos en la azotea de la escuela.

Chinen se separo de inmediato de Takaki, odiaba que lo detuviera. Takaki jamás quería llegar más allá de abrazos y besos apasionados. Cuando el mayor sentía que las cosas comenzaban a llegar mas allá, rápidamente se detenía y se alejaba del pequeño.

-Odio que me detengas y lo sabes –Replico Chinen.

-Sabes que lo tengo que hacer –Dijo Takaki, sonriendo-. No quiero lastimarte de ningún modo.

-Pero…

-Nada –Takaki se puso de pie-. Es mejor que volvamos a clases.

-Espera –Dijo Chinen-. Quiero que comprobemos algo…

-Ya te dije que no volvería a jugar contigo para ver quien se desnuda primero.

-¡No, Takaki! –Grito Chinen, sonriendo al recordar aquel día-. ¡No seas tonto! Quiero… Quiero que comprobemos si no te gustan las chicas.

-¿Qué? –Grito Takaki.

-Solo besa a una chica –Pidió Chinen-. Solo eso. Si no te gusta, me sentiré seguro de mi mismo y ya no tendré miedo alguno de estar contigo, más allá de lo normal…

-No se si eso me conviene –Dijo Takaki pensando que si con miedo, Chinen quería todo, ahora sin miedo, no sabia de que seria capaz el pequeño.

-Por favor –Pidió Chinen haciendo un pequeño puchero para convencer al mayor-. Solo besa a una chica, solo eso.

- Fin del Flashback –

Las mejillas de Chinen comenzaron a arder tras recordar esa petición.

-¿Ahora lo comprendes? –Pregunto Takaki-. Bese a esa chica por tu deseo. No llegabas, y pensé que habías tenido algún inconveniente. Cuando ya me iba, me encontré con ella. Es una antigua amiga, muy linda y bonita. Recordé lo que me habías pedido, y pensé que seria idóneo pedirle a ella que si me dejaba besarla. Y ella acepto. Justo en ese momento, tú apareciste y sin recordar nada, mal interpretaste todo. Trate de detenerte, pero no pude. Después apareció la otra chica, y me dio aliento de venir por ti. Porque… Porque te amo, Chinen.

Chinen escuchaba asombrado toda la explicación de Takaki. Ahora todo tenia sentido de nuevo, y su corazón comenzaba a aumentar latidos tras haberse dado cuenta que Takaki no lo había engañado, solo había cumplido otro de sus caprichos.

-Lo… lo siento –Chinen agacho la cabeza, sentía tanta vergüenza.

Al instante, Takaki lo abrazo, pegándolo a su cuerpo tiernamente.

-Pequeño tonto… -Murmuro cerca de su oído-. Eso te pasa por ser caprichoso.

-Es que yo no recordaba… -Comenzó a excusarse Chinen, con su voz ahogada por estar tan cerca de Takaki.

-Todo esta bien –Takaki no sentía enojado, mas bien aliviado. Ya esta acostumbrado a ese tipo de situaciones con Chinen.

Se quedaron abrazados unos instantes más, completamente en silencio.

-¿Y te gusto? –Ahora que sabía que Takaki había besado una chica, tenía la duda acerca de eso.

-Te lo demostrare.

Takaki tomo a Chinen del rostro y lo beso dulcemente. Con una de sus manos, cerro la puerta que se había quedado abierta, y después volvió a abrazar a Chinen por la cintura. Después de unos momentos de aquel beso lleno de dulzura, Chinen rápidamente se colgó por el cuello de Takaki. El pequeño quería disfrutar al máximo de aquel momento, pues sabia que era solo cuestión de segundos antes de que Takaki lo detuviera. El beso comenzaba a aumentar de grado. Takaki con su lengua empujaba en la boca de Chinen para abrirse paso. El pequeño, algo sorprendido, permitió el acceso del mayor, comenzando a jugar ambos.

Les comenzaba a faltar algo de respiración, pero no tenían iniciativa de separarse. Cuando ya no pudieron aguantar, se separaron unos centímetros para tomar algo de aire, pero sin dejar de mirarse.

-He de suponer que tus padres no están –Murmuro Takaki muy cerca de Chinen.

-Salieron –Explico Chinen con la voz entrecortada-. Volverán muy noche.

-Me parece genial –En ese momento, Takaki tomo en brazos a Chinen, y se dirijo rápidamente a la habitación del menor.

-¿Qué haces? –Pregunto entre risas Chinen, por la reacción del mas grande.

-Es momento de que te de mi obsequio de hoy, pequeño –Dijo Takaki, mientras entraban en la habitación del chico.

-¿No me digas que…? –Las mejillas de Chinen se tornaron de un rojo suavizado.

Takaki coloco al pequeño lentamente sobre su propia cama. Segundos después, se acomodo sobre el, mientras comenzaba a besarlo lentamente en los labios, disfrutando de ese momento que lo tendría solo para el, sin pensar si quiera en detenerse. Ya no se detendría.

Takaki comenzó a besar el cuello del menor, saboreándolo. Chinen disfrutaba de ese momento, por fin, podrían entregarse por completo a su amor.

Lentamente, Takaki despojo a Chinen de su camisa para comenzar a atender su pecho, aquel pecho que había tocado instintivamente antes pero que jamás se había atrevido a besar. Comenzó a descender por el pecho del menor, dejando besos por doquier, como si marcara ese territorio como suyo. Cuando llego a la parte donde se encontraba el pantalón del menor, lo miro a los ojos mientras sus manos hacían el trabajo de retirárselo, pero antes de que terminara de desabrocharlo, Chinen tomo el control y haciendo uso de su fuerza, cambio posiciones quedando arriba de Takaki.

Imitando el trabajo del mayor, Takaki retiro primero la camisa de este y comenzó a besar su cuello y pecho, pero el, a diferencia de su amante, no solo lo besaba sino que también daba pequeños mordiscos dejando su marca ahí.

En segundos, ambos chicos se encontraban desnudos, acariciándose hasta el cansancio, dejando suspiros flotando en el aire de la habitación que ya se encontraba impregnado de la fragancia de su amor. El sudor producto de la pasión con la que se entregaban corría por sus cuerpos desnudos, perdiéndose entre sus roces.

-Taka-chan~ Necesito mas… -Murmuro Chinen al oído de Takaki.

Takaki al instante sintió como su piel se ponía helado, y paro de inmediato con las caricias.

-No… No quiero herirte, pequeño –Le dijo mirando directamente a los ojos al chico.

-Estaré bien –Chinen le dio un corto beso en los labios a Takaki para tranquilizarlo-. Seré fuerte, estaré bien.

-No lo are sin prepararte –Takaki hablo con voz madura.

Introdujo tres de sus dedos a la boca de Chinen para que este los humedeciera. Se posiciono sobre este quedando en medio de sus piernas. Chinen se aferro al cuello de Takaki, separo un poco sus piernas para dejarle paso al mayor y cerro fuertemente los ojos, esperando el impacto.

Lentamente, Takaki introdujo uno de sus dedos a la estrecha entrada de Chinen. El pequeño arqueo un poco la columna del dolor que percibía gracias a esa extraña invasión. Takaki introdujo su segundo dedo en Chinen, y comenzó a moverlos para dilatar un poco mas rápido al chico. El dolor que el pequeño sentía iba disminuyendo con cada movimiento de los dedos de Takaki, pero sabia perfectamente que no era nada en comparación con lo que sentiría al tener el miembro del mayor en el.

-Hazlo ya –Dijo con voz entrecortada Chinen.

-Pero Chii, todavía no estas… -A Takaki le preocupaba lastimar a Chinen.

-¡Hazlo! –Ordeno el mas pequeño, dejando salir a su ser caprichoso.

Takaki, obedeciendo a la orden, retiro sus dedos y se posiciono entre las piernas del más chiquito. Lentamente comenzó a introducirse en el, sintiéndolo demasiado estrecho y a la vez, placentero.

Chinen, por mas que se contuvo, dejo escapar un grito de dolor al sentir como su cuerpo parecía quebrarse en dos. Takaki de inmediato se detuvo.

-No… no pa… pares –Dijo el pequeño.

Takaki siguió introduciéndose en el, mientras el corazón se le afligía de verlo casi retorcerse de dolor. Cuando estuvo completamente dentro, se quedo inmóvil para que el pequeño se acostumbrara. Cuando noto que Chinen comenzaba a relajar su cuerpo, comenzó con los lentos movimientos.

El dolor que Chinen sentía parecía quererlo matar, pero noto que la final de que movimiento de Takaki había un fragmento de un sentimiento placentero que, a pesar del dolor, lo invitaba a pedir mas. Ese sentimiento se fue apoderando de el con cada movimiento que hacia el mayor, remplazando totalmente al dolor.

-Más… Taka-chan~ -Pidió el pequeño entre, ahora, suspiros.

Takaki comenzó a acelerar las embestidas con las que le proporcionaba placer a su pequeño amante. Era tan placentero. Con un beso, capturo los labios del chico, pero no pudo sostener mucho aquel pasional beso, pues sus propios suspiros se abrían camino para salir a través de su boca. Una de las manos del más alto, descendió rápidamente por el cuerpo del chico hasta toparse con aquello que había estado abandonado y desatendido hasta ese momento. Tomo el miembro de Chinen con su mano y comenzó a masajearlo, inyectándole así un nuevo placer al pequeño.

Chinen estaba seguro de que pronto explotaría en mil de tanto placer que sentía, no quería que Takaki se detuviera, lo estaba volviendo loco. Nuevos gritos salían de su boca pero ahora eran de placer puro. Con un fuerte gemido, Chinen se corrió en la mano de Takaki, bañando con su esencia el cuerpo de ambos.

Unas cuantas embestidas mas, y Takaki dejo su esencia dentro del cuerpo de Chinen. Ya cansado, se retiro del pequeño y se dejo caer a un lado.

-Taka-chan~ -Dijo Chinen, con la voz entrecortada-. Te amo.

Takaki, reuniendo las pocas fuerzas que le quedaban, se movió para abrazar a Chinen. Lo envolvió en sus brazos y lo pego a su cuerpo, para sentir cercano su acelerado corazón.

-Yo también te amo, Chinen –Dijo el mayor, dándole un beso en la frente al pequeño-. Jamás lo vuelvas a dudar.

-¿Me perdonas? –Pregunto con voz triste Chinen.

-No tengo nada que perdonarte.

-Se que siempre te obligo a hacer lo que quiero y se que eso esta mal –Explico Chinen-. Soy un estupido caprichoso.

-Si, lo eres –Dijo Takaki, soltando una risita-. Pero eres mi estupido caprichoso.

-¿Y tu serás mi estupido mandilón? –Pregunto Chinen.

-Por siempre –Dijo Takaki, dándole un beso en los labios a Chinen.

-Y para siempre –Concluyo el pequeño.

Después, ambos cayeron dormidos, mientras sus corazones latían al unísono de su amor.